Jeff Bezos adquiere un Gulfstream G700 valorado en 80 millones de dólares, sumando a su flota privada. Conoce los detalles de su lujoso estilo de vida.
Jeff Bezos ha realizado una nueva adquisición que ha llamado la atención a nivel mundial. Se trata de un jet privado Gulfstream G700, cuyo valor se estima en aproximadamente 80 millones de dólares. Esta compra se suma a su ya considerable flota de aeronaves. Según información proporcionada por Business Insider, con esta adquisición, Bezos ahora posee un total de cuatro aviones, que incluyen dos Gulfstream G650 y un Pilatus PC-24.
El Gulfstream G700 es conocido por su impresionante velocidad máxima de Mach 0.935 y por sus características avanzadas, lo que lo convierte en un avión destacado en la flota de Bezos. Todos estos aviones son fabricados por la subsidiaria de General Dynamics, Aerospace.
Recientemente, Bezos y su pareja, Lauren Sánchez, fueron vistos en un viaje a Europa, donde hicieron una parada en la isla española de Ibiza el 16 de agosto. Durante su estancia, disfrutaron del tiempo a bordo de otra lujosa embarcación del magnate, un mega yate de vela de tres mástiles llamado Koru. Esta embarcación, valorada en casi 500 millones de dólares, fue utilizada por primera vez el verano anterior, tras varios años de construcción, según reportó Daily Mail.
En una entrevista con Vogue, Sánchez comentó que Bezos le propuso matrimonio en el pasado, lo que calificó como un momento sumamente emocionante. Los registros de vuelos públicos indican que Bezos realizó 28 vuelos en 39 días, generando una huella de carbono de 264 toneladas, lo que equivale a 17 veces las emisiones anuales promedio de un estadounidense, según JetSpy.
A pesar de las críticas sobre el impacto ambiental de sus viajes, los representantes de Bezos han afirmado que utiliza combustible de aviación sostenible y que paga compensaciones para mitigar el efecto de sus desplazamientos, reportó FOX. Aunque Bezos dejó su puesto como CEO de Amazon en 2021, sigue siendo miembro de la junta directiva de la compañía y ha tratado de mantener un perfil bajo respecto a sus actividades mediante el uso de un programa de la Administración Federal de Aviación (FAA) que permite a los propietarios de jets ocultar información sobre sus vuelos. Este programa asigna direcciones ICAO temporales aleatorias a las aeronaves, lo que dificulta su rastreo por parte del público.
En el contexto de sus adquisiciones de alto lujo, el costo estimado de su nueva compra se sitúa alrededor de 80 millones de dólares. A pesar de que sus extravagantes inversiones han sido objeto de atención mediática, hasta el momento, ningún portavoz ha emitido comentarios sobre esta reciente adquisición.

