
Guillermo Larraín, ex presidente del BancoEstado, cuestiona la narrativa del gobierno sobre la situación fiscal del país, calificándola de errónea.
En una reciente entrevista con CNN Chile, Larraín criticó las afirmaciones del presidente José Antonio Kast, quien describió la situación económica de Chile como una crisis que afecta a las familias y la capacidad del Estado. Kast mencionó que, en tiempos de crisis, su padre solía reunir a la familia para discutir cómo enfrentar las dificultades, lo que Larraín considera un enfoque equivocado. “Esa idea de que Chile está quebrado es un error conceptual grande que no corresponde ni siquiera que se piense”, afirmó Larraín, subrayando que tales ideas no deberían ser parte del discurso oficial.
Larraín, quien también es académico en la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, argumentó que comparar el presupuesto del Estado con el de una familia es un error fundamental. “El Estado no es una familia ni un conjunto de familias”, enfatizó, sugiriendo que esta analogía simplista distorsiona la realidad económica del país.
Además, el ex presidente de BancoEstado se refirió a la decisión del gobierno de no utilizar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) para mitigar el aumento de los precios de la gasolina. Larraín indicó que una mayor flexibilidad en esta política podría haber evitado el descontento popular y el conflicto parlamentario que se generó a raíz de esta decisión. “El costo de la agudización del conflicto parlamentario que generó esta política del gobierno puede ser mayor si se desordena aún más la política”, advirtió.
En cuanto a la discusión sobre la caja fiscal, Larraín calificó el debate como “absurdo”, afirmando que el Estado tiene una capacidad de maniobra que supera cualquier problema de liquidez. “El Estado es solvente, por lo que el problema de caja que tenga simplemente lo puede financiar con endeudamiento local o internacional”, concluyó.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación por la economía chilena, donde el gobierno enfrenta críticas por su manejo de la situación fiscal y el aumento de los precios de los combustibles, lo que ha generado un clima de tensión política y social.