Las bolsas de valores a nivel mundial sufrieron un fuerte desplome este lunes, mientras que los precios del petróleo alcanzaron niveles alarmantes, con un aumento de hasta el 30%, debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente, que ya se encuentra en su segunda semana sin indicios de resolución.
Las bolsas asiáticas fueron las primeras en reaccionar, extendiendo las pérdidas acumuladas de la semana anterior. La Bolsa de Seúl, que había mostrado un rendimiento sólido en lo que va del año gracias a sus empresas tecnológicas, cerró con una caída del 5,96%. Por su parte, la Bolsa de Tokio finalizó la jornada con una disminución del 5,2%.
En Europa, el impacto fue igualmente severo. Al inicio de las operaciones, las principales bolsas registraron caídas significativas: París retrocedió un 2,59%, Fráncfort un 2,47%, Londres un 1,57%, Madrid un 2,87% y Milán un 2,71%. Las pérdidas también se sintieron en mercados de Hong Kong, Shanghái, Taipéi, Sídney, Singapur, Manila y Wellington, donde se reportaron descensos considerables.
El mercado petrolero fue el más afectado por la situación bélica. El precio del barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), que es la referencia en el mercado estadounidense, experimentó un aumento del 15,51%, alcanzando los 104,96 dólares. En un momento, el precio llegó a dispararse hasta los 119,48 dólares, lo que representa un incremento del 30%. Por otro lado, el barril de Brent del mar del Norte, que es la referencia europea, subió un 17,42%, alcanzando los 108,82 dólares, tras haber superado brevemente los 119 dólares.
Además, el precio del gas en los contratos de futuros del TTF neerlandés, otro indicador clave en Europa, también se disparó un 30%, alcanzando los 69,50 euros (aproximadamente 80 dólares).
La situación en Medio Oriente, marcada por la intensificación de los combates, ha generado preocupaciones sobre el impacto que este conflicto podría tener en la economía global, lo que ha llevado a los inversores a reaccionar de manera negativa en los mercados financieros.

