La Corte Suprema de Chile ha decidido mantener la fecha del 22 de abril para el juicio de los menores acusados del ataque armado contra la familia Grollmus, tras acoger un amparo presentado por la Defensoría. Este fallo podría obligar a la Fiscalía a llevar a cabo un juicio separado para los adultos implicados, una situación que las víctimas y el Ministerio Público buscan evitar.
El incidente que dio origen a este proceso judicial ocurrió el año pasado, cuando la Fiscalía decidió dividir la investigación en dos partes: una para los adultos y otra para los adolescentes imputados. Esta separación se debió a los plazos más restrictivos que rigen para el juicio de menores de edad. Así, el Tribunal Oral de Cañete ya tiene programada la audiencia para los dos jóvenes acusados, mientras que la acusación contra los 19 adultos se formalizó en febrero, sin que hasta la fecha se haya podido realizar la preparación del juicio correspondiente.
En este contexto, la Fiscalía ha intentado reagrupar las causas para llevar a cabo un solo juicio, lo que ha generado diversas acciones legales y recursos tanto del Ministerio Público como de los querellantes y las defensas. La Corte Suprema, al acoger el amparo de la Defensoría, ha confirmado la realización de dos juicios, lo que, según la defensora penal Katherine Valdés, protege los derechos de los menores.
“Esto quedó zanjado el día de ayer por la Corte Suprema al disponer que el inicio de este juicio de los menores comenzaría el día 22 de abril, sin que esto quede supeditado a la audiencia de preparación de juicio oral de los adultos. Una situación que evidentemente debió mantenerse desde el minuto en que se determinó la separación de las investigaciones”, declaró Valdés.
Por su parte, el fiscal Danilo Ramos y los querellantes han expresado su preocupación, argumentando que la realización de dos juicios podría revictimizar a las víctimas, ya que ambos procesos compartirán las mismas pruebas, lo que obligaría a repetir las declaraciones de testigos y víctimas. Christian Grollmus, uno de los afectados, ha señalado que la situación es reversible y que se trabajará para acelerar la preparación del juicio de los adultos, buscando que coincida con el de los menores el 22 de abril.
“La idea es que la fiscalía, el Ministerio Público, los querellantes, que la audiencia de preparación del juicio oral sea, ojalá, antes del 22 de abril para que se haga el juicio todo junto el 22 de abril. Los tiempos están justos, pero todavía se puede. Cuando el sistema judicial o los tribunales y las estrategias de todos estos defensores le causan más daño a las víctimas, eso ya no es justicia. Es lamentable eso”, puntualizó Grollmus.
Aún queda por definir si el juez Cristian Rosenberg, del Tribunal de Cañete, continuará a cargo de la causa o si será designado otro magistrado para dirigir la audiencia de preparación del juicio para los 19 adultos, lo que determinará la programación de dicha audiencia.

