Los gremios del transporte de carga por carretera han adoptado una postura más firme frente al gobierno, advirtiendo sobre posibles “consecuencias” si no reciben “respuestas claras y concretas” a sus demandas. Esta advertencia fue emitida en un comunicado la noche del lunes 13 de abril.
En el documento, los camioneros expresaron su preocupación tras la reciente alza histórica de más del 65% en el precio del diésel, que ha incrementado los costos operativos en 580 pesos por litro. Este aumento ha generado serias complicaciones en la logística y distribución a nivel nacional, lo que se traduce en un incremento de más del 25% en las tarifas de transporte actuales.
Los transportistas también señalaron que no han visto un llamado oficial y proactivo por parte de las autoridades hacia los generadores de carga, tanto privados como estatales, para que estos aumentos se reflejen en las tarifas de transporte. En su comunicado, enfatizaron que “de no existir respuestas claras y concretas a nuestros planteamientos, se traspasen los mayores costos y se frenen de inmediato nuevas alzas de los combustibles, habrá consecuencias”.
Este cambio en la postura de los camioneros se produce tras un periodo en el que evitaron movilizaciones a raíz de la histórica alza de combustibles en marzo. La Confederación Nacional de Transportistas de Carga (CNTC), liderada por Sergio Pérez, se reunió la semana pasada con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, donde Pérez destacó que los transportistas están atravesando un “momento extremadamente complejo”, especialmente los pequeños y medianos, quienes no han podido trasladar los incrementos anteriores a las tarifas.
La situación actual plantea un desafío significativo para el sector del transporte, que enfrenta la presión de los costos crecientes y la necesidad de ajustar sus tarifas para mantener la viabilidad económica.

