Gregory ‘Greg’ Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza de El Centro, California, anunció su retiro del servicio federal a finales de este mes, tras casi 30 años de carrera, según informaron medios estadounidenses este lunes.
Bovino, de 55 años, ha sido una figura controvertida en las operaciones migratorias masivas impulsadas por la administración del expresidente Donald Trump, que han sido objeto de críticas y protestas. Su anuncio de retiro se produce poco después de la destitución de Kristi Noem, quien dirigía el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y era responsable de las tácticas de arrestos y deportaciones que resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.
En 2025, Bovino fue designado por la Casa Blanca para liderar operativos migratorios en grandes ciudades, muchas de ellas gobernadas por demócratas, como Los Ángeles, Chicago, Charlotte, Nueva Orleans y Mineápolis. En esta última ciudad, se produjeron los fallecimientos de Renée Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti, ambos de 37 años, a manos de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) bajo su mando.
La muerte de Pretti, quien fue abatido por agentes de CBP, generó una fuerte ola de críticas, incluso desde el seno del Partido Republicano, lo que llevó a la Casa Blanca a reubicar a Bovino en su puesto en la frontera entre California y México en enero de este año. A pesar de las acusaciones en su contra, Bovino defendió su actuación, afirmando sin pruebas que Pretti tenía la intención de “masacrar” a los agentes federales, aunque los videos de testigos contradicen su versión, mostrando que Pretti no intentó sacar su arma, que portaba legalmente.
Los dos agentes involucrados en el incidente que resultó en la muerte de Pretti han sido suspendidos mientras se lleva a cabo una investigación. Fuentes cercanas a Bovino confirmaron a CBS que su decisión de retirarse se produce tras una larga trayectoria en el servicio. Un oficial retirado de CBP, que prefirió no ser identificado, comentó a EFE que Bovino ha mantenido su lealtad a las políticas de Trump en materia migratoria, aunque su retiro estaba ya previsto.

