
El Gobierno de Chile ha logrado avanzar en el proyecto de reajuste salarial para funcionarios del sector público, a pesar de enfrentar obstáculos en las normas de amarre que buscaban limitar las desvinculaciones de empleados a contrata. La iniciativa ha sido aprobada en la Cámara de Diputados y ahora se dirige al Senado para continuar su tramitación.
El proyecto, que incluye un aumento salarial del 3,4% para los trabajadores del sector público, ha superado la mayoría de sus propuestas, lo que representa un avance significativo en las condiciones laborales de este grupo. El reajuste se implementará de manera gradual, con un incremento del 2% programado para diciembre de 2025 y un 1,4% para junio de 2024.
Sin embargo, el camino no ha sido sencillo. Las normas de amarre, que pretendían proteger a los empleados a contrata de despidos durante el actual proceso de cambio de mando, encontraron resistencia en la oposición. Los diputados Pamela Jiles y Gaspar Rivas se unieron a otros miembros de la oposición para bloquear estas disposiciones, lo que impidió que el Ejecutivo pudiera despachar esta y otras normas relacionadas.
Con la aprobación del reajuste salarial en la Cámara, el proyecto ahora se trasladará al Senado, donde se debatirán las condiciones laborales y los detalles del aumento salarial. Este avance es crucial para los funcionarios del sector público, quienes esperan que se concreten los beneficios económicos que se han discutido en el marco de esta iniciativa legislativa.
El contexto de esta discusión se enmarca en un periodo de cambios en el Gobierno, donde las decisiones sobre el empleo público y los salarios son de gran relevancia para la estabilidad laboral y económica de los trabajadores del Estado.