La presidenta de la Corte Suprema de Chile, Gloria Ana Chevesich, calificó como “de una gravedad sin precedentes” la crisis de probidad y transparencia que enfrenta el Poder Judicial, en el marco de la inauguración del año judicial 2026, celebrada en el Palacio de Tribunales. Durante su discurso, Chevesich abordó la situación generada por el caso conocido como “Audios” y la trama bielorrusa, que ha comprometido la confianza pública en las instituciones judiciales.
En la ceremonia, que contó con la presencia del presidente electo José Antonio Kast, el presidente del Senado Manuel José Ossandón, y otros altos funcionarios del gobierno, Chevesich reconoció que “hemos atravesado una crisis. Eso es indudable”. La presidenta del máximo tribunal del país expresó su preocupación por los acontecimientos que están siendo investigados penalmente y que han afectado la imagen del Poder Judicial, afirmando que “nos avergüenza, nos genera conmoción y dolor”.
Chevesich destacó que, a pesar de la gravedad de los hechos, han funcionado los mecanismos institucionales para abordar la crisis y excluir de la función jurisdiccional a quienes han violado los principios de probidad. “En otros casos, fue el Congreso Nacional el que, conociendo de los mismos, adoptó los procedimientos y decisiones propias previstas por la Constitución”, agregó.
La presidenta también hizo hincapié en la importancia de la implementación del nuevo Código de Ética Judicial, que enfatiza la probidad y el desempeño honesto en la función judicial. “Quien no comprenda esto o no esté dispuesto a asimilarlo debe saber que no tiene, ni puede llegar a tener, un espacio en la judicatura”, subrayó.
Chevesich consideró que la crisis actual representa una oportunidad para abordar la ética profesional de manera más amplia, sugiriendo que otros actores vinculados a la formación y ejercicio de la profesión jurídica deben participar en este proceso. Además, advirtió que la abogacía debe realizar una introspección y revisar los estándares éticos que han guiado su función históricamente.
En cuanto a los focos de su gestión, Chevesich mencionó la necesidad de mejorar el sistema actual para garantizar que quienes asuman la profesión jurídica cumplan con los requisitos y exigencias morales que la sociedad espera de ellos.
La inauguración del año judicial se produce en un contexto de creciente preocupación por la integridad del sistema judicial en Chile, donde la confianza pública ha sido severamente afectada por los recientes escándalos.

