Georgia llevó a cabo este sábado unas elecciones parlamentarias que son consideradas cruciales para el futuro del país y sus alianzas geopolíticas, aunque no sin controversia. A las 19:00 hora local, la Comisión Electoral Central (CEC) anunció el cierre de los 3,000 centros de votación, donde el 50.6% del padrón electoral ejerció su derecho al voto. Sin embargo, antes de que el organismo pudiera proporcionar los primeros datos oficiales, tanto el oficialismo como la oposición se proclamaron ganadores de los comicios.
Resultados preliminares y proclamaciones de victoria
Un sondeo a pie de urna realizado por la encuestadora estadounidense Edison Research indicó que la unión de cuatro partidos disidentes, que incluye a Unidad, Coalición Cambios y Fuerte Georgia, habría obtenido el 51.9% de los votos, en contraste con el partido gobernante Sueño Georgiano, que alcanzó solo el 40.9%. La líder del Movimiento Nacional Unido, Tina Bokuchava, declaró: “El pueblo georgiano ha ganado Europa”, mientras que la actual presidenta y opositora, Salomé Zurabishvili, afirmó que su coalición había logrado “una victoria de 52% de los votos, a pesar de los intentos de manipular el escrutinio”.
Reacciones del oficialismo
No obstante, desde el oficialismo también surgieron voces que reivindicaron su triunfo. Una encuesta realizada por el canal de televisión pro gubernamental Imedi otorgó al partido gobernante un 56.1% frente al 35.2% de la alianza opositora. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quien ha sido acusado de tener cercanía con Tiflis y Vladimir Putin, expresó en redes sociales: “Sabe lo que es mejor y, hoy, ha hecho oír su voz esta abrumadora”.
Implicaciones geopolíticas de las elecciones
Estas elecciones son clave para el futuro de Georgia, ya que el país se encuentra en un debate sobre su inclinación hacia Europa o hacia Rusia, lo que implica vínculos con regímenes como los de Xi Jinping, Kim Jong-un y el ayatollah Alí Khamenei. Las opciones para los votantes se han reducido a dos: continuar con el actual gobierno, que ha sido criticado por su afinidad con el Kremlin y su negativa a sancionar la guerra en Ucrania, o apoyar a la coalición de fuerzas opositoras que buscan retomar el camino hacia Europa.
En diciembre pasado, la Unión Europea concedió a Georgia el estatus de candidato para integrar el bloque, lo que representó un paso significativo en su camino hacia la integración con Occidente. Sin embargo, el discurso del Ejecutivo, alejado de los principios del viejo continente, llevó a la UE a congelar el proceso de adhesión unos meses más tarde, dejando dudas sobre su futuro en la comunidad europea.
Sistema electoral y posibles escenarios
Es importante destacar que en estas elecciones, por primera vez, los escaños se repartieron únicamente en base a un sistema proporcional, lo que podría tener un impacto significativo en la definición de las acciones del Ejecutivo. Se ha advertido que podrían conformar un gobierno técnico en caso de lograr una mayoría parlamentaria.
Un votante de 18 años expresó: “Quiero vivir en Europa, no en Rusia”, al salir de uno de los centros de votación. A lo largo de la jornada electoral, el ambiente fue mayormente pacífico y ordenado, y se utilizó por primera vez el sistema de votación electrónica de Smartmatic, que ya ha gestionado procesos de votación en otros países. Sin embargo, se denunciaron algunas irregularidades, especialmente en el distrito de Marneuli, en el sur, donde un elector opositor grabó a una persona intentando registrar un voto, lo que generó violencia y llevó al cierre de un centro de votación. (Con información de AFP y EFE)

