Un funcionario de Gendarmería de Chile sufrió graves heridas tras ser atacado por un interno en el Complejo Penitenciario de Huachalalume, La Serena.
El incidente tuvo lugar el martes por la tarde, cuando el gendarme realizaba sus labores de vigilancia en el patio del Módulo 2, donde se encuentran recluidos internos de máxima seguridad. Según información proporcionada por Diario El Día, un recluso se abalanzó sorpresivamente sobre el funcionario, lo que resultó en una agresión que le causó lesiones de carácter grave.
Tras el ataque, el gendarme fue trasladado inicialmente para recibir atención médica dentro del recinto penitenciario, y posteriormente fue derivado al Hospital de La Serena para una evaluación más exhaustiva. Gendarmería, a través de un comunicado, informó que el funcionario presenta una lesión en el hombro izquierdo.
El Ministerio Público ha sido notificado del incidente, lo que permitirá el inicio de una investigación penal para determinar las responsabilidades correspondientes. En cuanto al agresor, Gendarmería confirmó que ya ha sido plenamente identificado y se han implementado medidas de seguridad internas en respuesta a la gravedad del ataque. Este interno había sido trasladado previamente desde otro establecimiento penal debido a un episodio similar.
Además, Gendarmería anunció que se presentará una querella criminal por la agresión. La institución también destacó que el funcionario afectado cuenta con el apoyo de un equipo sicosocial y de la Oficina de Defensa Funcionario. En su comunicado, Gendarmería de Chile expresó su rechazo y condena a cualquier acción que ponga en riesgo la seguridad e integridad de su personal en el ejercicio de sus funciones.
La Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (ANFUP) también se pronunció sobre el ataque, calificándolo como un hecho de extrema gravedad. En su comunicado, ANFUP indicó que el funcionario fue “brutal y cobardemente apuñalado con un arma corto punzante de fabricación hechiza”. La asociación exigió al Ministerio de Justicia y a las autoridades del servicio penitenciario que se refuercen las medidas de seguridad, se mejoren los protocolos de control y se erradique la presencia de armas hechizas en los recintos penales, subrayando que “la vida de nuestros funcionarios no puede seguir siendo puesta en peligro por la inacción del Estado”.

