Un joven de 26 años fue asesinado en Quilmes, Buenos Aires, y la policía ha detenido al principal sospechoso tras una intensa búsqueda.
¿Qué pasó?
La policía argentina ha arrestado al principal sospechoso del asesinato de Gastón Altamirano, un joven de 26 años que fue brutalmente asesinado el 24 de octubre en un taller mecánico de la ciudad de Quilmes, Buenos Aires. La víctima recibió un total de 20 puñaladas. Según informes del medio trasandino TN, antes de perder el conocimiento, Altamirano alcanzó a susurrar: ‘Fue Pablo’, refiriéndose a Pablo Calatayud, su amigo y compañero de trabajo, quien, tras cometer el crimen, le robó 300 mil pesos argentinos de su pensión por discapacidad y huyó del lugar.
La búsqueda del sospechoso
La policía inició la búsqueda de Calatayud, de 43 años, inmediatamente después del crimen. La primera pista relevante se obtuvo el 31 de octubre, cuando durante una serie de allanamientos se encontraron dos teléfonos celulares pertenecientes a Calatayud, aunque su ubicación seguía siendo desconocida. Sin embargo, el 7 de noviembre, la situación cambió cuando un operativo encubierto, liderado por efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones de Quilmes y de La Matanza, logró localizar al sospechoso escondido en la villa de emergencia conocida como La Candela.
Confesión del detenido
Tras su detención, Calatayud confesó haber cometido el asesinato, aunque su declaración fue inusual. Afirmó que el crimen ocurrió porque ambos estaban bajo los efectos de las drogas, y que confundió a Altamirano con un ‘pomberito’, una figura mítica del folclore guaraní que se asemeja a un duende o un enano. Esta insólita justificación fue parte de su declaración ante las autoridades.
El caso en manos de la justicia
Después de su confesión, Pablo Calatayud fue formalizado y el caso fue asignado a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 7 del Departamento Judicial de Quilmes, bajo la dirección de la fiscal Ximena Santoro, según lo informado por el medio mencionado anteriormente.

