
El Gobierno de Gabriel Boric ha decidido enviar una significativa ayuda humanitaria a Cuba, que asciende a US$ 1 millón, lo que ha generado un intenso debate político en Chile. Esta decisión se produce en un contexto donde el Ejecutivo ha estado proporcionando asistencia a varios países, incluyendo Ucrania y Palestina, aunque ninguna de estas ayudas ha alcanzado el monto destinado a la isla caribeña.
La confirmación del envío de ayuda a Cuba, impulsada por presiones del Partido Comunista (PC), ha suscitado reacciones encontradas en el ámbito político. La oposición ha manifestado su descontento, anunciando que citará al canciller Alberto van Klaveren al Senado para que explique esta decisión. El senador Luciano Cruz-Coke, del partido Evolución Política (EVO), ha sido uno de los críticos más vocales, cuestionando cómo un país que enfrenta dificultades internas puede destinar recursos a una nación que, según él, ha estado bajo un régimen dictatorial durante 68 años.
Arturo Squella, presidente del partido Republicanos, también ha expresado su preocupación, sugiriendo que la administración de Boric está siendo influenciada por el PC en sus decisiones de política exterior. En respuesta a estas críticas, el Gobierno ha detallado que la ayuda a Cuba se canalizará a través de UNICEF, mediante el Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, una iniciativa de la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Este monto representa la mayor ayuda humanitaria que ha enviado el actual Gobierno hasta la fecha.
La Ley N° 20.138, promulgada en 2006, permite a Chile contribuir a la lucha contra el hambre y la pobreza, otorgando la facultad de realizar aportes de hasta US$ 5 millones anuales para tales fines. Desde 2011, este fondo ha facilitado la entrega de asistencia a diversas naciones que han enfrentado crisis humanitarias. Entre los países que han recibido ayuda se encuentran Ucrania, Palestina, Jamaica y Haití.
En marzo de 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, el Gobierno chileno envió una ayuda urgente de US$ 100 mil a la Federación Internacional de la Cruz Roja. Posteriormente, en octubre de 2023, se destinó US$ 200 mil a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio (UNRWA) para asistir a la población civil en Gaza. Además, se han realizado aportes adicionales a la población palestina y a otros países del Caribe afectados por desastres naturales, como el huracán Beryl.
Recientemente, en noviembre de 2025, Chile también envió US$ 100 mil a Jamaica y Cuba en respuesta al huracán Melissa. La ayuda humanitaria de Chile ha sido parte de un esfuerzo continuo para apoyar a naciones en crisis, aunque la decisión de enviar un monto tan elevado a Cuba ha abierto un nuevo frente de discusión en la política nacional.