Los países del G7 están considerando utilizar sus reservas estratégicas de petróleo debido a las tensiones en el mercado provocadas por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Este lunes, fuentes del gobierno francés, que actualmente preside el G7, confirmaron que se está evaluando esta opción a pocas horas de una reunión virtual de los ministros de Finanzas de las siete naciones más industrializadas del mundo. El objetivo de la reunión es discutir las repercusiones económicas de la guerra en Oriente Medio.
Los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que incluye a los países del G7, están obligados a mantener reservas estratégicas de petróleo equivalentes a 90 días de consumo. Estas reservas son cruciales para enfrentar situaciones excepcionales, como interrupciones en el suministro de energía. La AIE ha manifestado que está monitoreando de cerca la situación en Oriente Medio, especialmente las posibles consecuencias de cualquier interrupción en el flujo de energía a través del estrecho de Ormuz, que Irán ha cerrado al tráfico marítimo desde el inicio del conflicto.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico, ya que por él transita aproximadamente el 25% del petróleo consumido a nivel mundial y el 20% de las exportaciones de gas natural licuado. En este contexto, los precios del petróleo han experimentado un aumento significativo, superando los 110 dólares por barril para el Brent, lo que representa un incremento del 20% en un solo día, sumándose a un aumento del 30% registrado la semana pasada. Sin embargo, posteriormente los precios se ajustaron, con el Brent cotizando a 103,94 dólares y el WTI a 102,58 dólares, según datos de Bloomberg.

