El desaforado diputado independiente Francisco Pulgar ha declarado ser un “preso político” y ha iniciado una huelga de hambre en respuesta a lo que él considera una injusticia en su proceso judicial. Pulgar, quien se encuentra en prisión preventiva en la cárcel de Cauquenes, fue formalizado el 19 de febrero de 2025 por los delitos de abuso sexual y violación reiterada de una menor de 14 años. Esta decisión fue ratificada por la Corte de Apelaciones de Talca, que determinó que existía evidencia suficiente para considerar acreditados los delitos de violación de una persona mayor de 14 años de manera reiterada y la participación del imputado en estos hechos.
En una carta publicada en redes sociales el 21 de febrero, Pulgar se identificó como Juan Francisco Pulgar Castillo, un activista medioambiental y diputado de la República, y comunicó a Gendarmería de Chile su decisión de iniciar una huelga de hambre debido a lo que él considera falta de justicia y objetividad en su investigación por parte de la Fiscalía del Maule. En su declaración, Pulgar afirmó que su caso se originó en un contexto político, señalando que la denuncia en su contra fue “motivada por un militante del Partido FRVS (Federación Regionalista Verde Social)” y que fue impulsada por la secretaria del Partido Socialista de la época, además de ser difundida por un activista del Partido Ciudadano en junio de 2021.
Pulgar también mencionó que la querellante en su caso está financiada por políticos de la región del Maule, especialmente del Partido Comunista y del Frente Amplio, lo que lo llevó a declararse “preso político“.
Detalles adicionales sobre la denuncia contra Pulgar fueron revelados por Canal 13, donde la denunciante relató que él la escondía en el asiento trasero de su auto y la llevaba a un motel, donde ocurrieron múltiples agresiones. La denunciante indicó que “todo esto ocurrió aproximadamente en diez oportunidades” y que Pulgar la amenazaba a través de mensajes de WhatsApp, advirtiéndole que si contaba lo que sucedía, algo malo podría ocurrirle a ella y a sus padres.
La relación entre Pulgar y la víctima comenzó en 2014, en la comuna de San Clemente, en la región del Maule, cuando él la invitó a “buscar un láser”. En esa ocasión, la llevó a un vehículo y, supuestamente, abusó de ella por primera vez. Pulgar era conocido como “tío Panchi” por ser primo de la madre de la menor, lo que facilitó su cercanía con la familia.
La denunciante también relató que Pulgar la amenazó con un arma de fuego, lo que la llevó a acceder a encuentros posteriores en un motel de Talca, donde se produjeron más agresiones. En 2019, Pulgar intentó nuevamente intimidar a la víctima preguntándole si había contado a alguien sobre los abusos, a lo que ella respondió que no.

