El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció el fortalecimiento de la presencia militar francesa en Groenlandia, en el contexto de la ‘Operación Resistencia Ártica’, debido a las amenazas de Estados Unidos de controlar este territorio autónomo danés.
Durante un discurso en la base aérea de Istres, Macron destacó la “responsabilidad particular” que tienen las naciones europeas ante la situación actual en el Ártico. Informó que Francia ya ha desplegado un primer contingente de militares en Groenlandia, el cual se ampliará en los próximos días. “Este territorio pertenece a la Unión Europea y es también de uno de nuestros aliados de la OTAN. Francia tiene un papel que desempeñar”, afirmó el mandatario.
La misión de seguridad en Groenlandia fue anunciada por Dinamarca, y cuenta con la participación de Suecia, Noruega, Alemania y Francia, con el objetivo de reforzar la vigilancia ante la creciente influencia de China y Rusia en la región ártica. Esta iniciativa se produce en un momento en que Dinamarca se reunió con el vicepresidente estadounidense JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, aunque la reunión concluyó sin un acuerdo sobre la isla.
En su discurso, Macron también abordó la necesidad de acelerar el rearme de Francia, afirmando que el presupuesto militar alcanzará los 64,000 millones de euros para 2030, lo que representa el doble de la inversión realizada durante sus dos mandatos. Subrayó que este aumento en el gasto militar responde a decisiones nacionales y no a presiones externas, enfatizando que “la historia no perdona la falta de preparación ni la debilidad. Las Fuerzas Armadas son nuestro seguro de vida”.
En el ámbito industrial, el presidente francés destacó la importancia de que la Unión Europea priorice la compra de material militar europeo y fortalezca la producción regional de armamento. En particular, mencionó el desarrollo del misil de largo alcance ELSA, en respuesta al lanzamiento del misil hipersónico ruso ‘Oreshnik’. “Europa debe contar con nuevas armas que cambiarán las reglas del juego a corto plazo”, concluyó Macron, reafirmando la necesidad de que los países europeos actúen con decisión y rapidez para mantener su credibilidad y garantizar la seguridad frente a amenazas externas.

