Los franceses se preparan para la segunda vuelta de las elecciones municipales el 22 de marzo, donde la extrema derecha busca consolidar su presencia en varias ciudades clave del sureste del país.
En este contexto electoral, se espera que ciudades como Marsella, Tolón y Niza caigan en manos de candidatos de la extrema derecha, lo que podría marcar un cambio significativo en el panorama político francés a un año de las elecciones presidenciales de 2027. Según el diario Le Monde, “los resultados definitivos de estos comicios locales ofrecerán valiosas indicaciones sobre el estado de ánimo de los franceses” en relación a la próxima cita electoral.
La campaña electoral ha estado marcada por una intensa tensión entre los diferentes partidos, en un momento en que Francia enfrenta una crisis política desde las elecciones legislativas anticipadas de 2024, que dejaron a tres bloques (izquierda, centroderecha y ultraderecha) sin mayorías claras. Con Marine Le Pen inhabilitada, el eurodiputado ultraderechista Jordan Bardella se perfila como el líder en las encuestas para suceder al actual presidente centroderechista, Emmanuel Macron, quien no podrá presentarse nuevamente.
Las alianzas entre la izquierda y el centroderecha serán cruciales para desafiar a la extrema derecha en el balotaje de 2027, y los resultados de las elecciones municipales proporcionarán las primeras pistas sobre el equilibrio de fuerzas en cada bloque. En París, el diputado socialista Emmanuel Grégoire lideró la primera vuelta con un 37,98% de los votos, en coalición con ecologistas y comunistas, seguido por la exministra conservadora Rachida Dati, quien obtuvo un 25,46%.
Grégoire, que ha centrado su campaña en criticar a los socialistas, ha decidido no aliarse con Sophia Chikirou, diputada del partido de extrema izquierda La Francia Insumisa (LFI), que logró un 11,72% de los votos. Por su parte, Dati ha fusionado su lista con un candidato de centroderecha, lo que ha incrementado sus posibilidades tras la retirada de la ultraderechista Sarah Knafo. Grégoire ha acusado a Macron de haber “intervenido” para favorecer a Dati, aunque el presidente ha negado estas afirmaciones.
La incertidumbre sobre quién sucederá a la socialista Anne Hidalgo, que renunció a un tercer mandato tras 12 años en el cargo, se cierne sobre la capital francesa. Una victoria de la derecha unida en París sería un importante triunfo de cara a 2027, especialmente ante una izquierda fragmentada. Sin embargo, en otras ciudades como Lyon y Toulouse, los socialistas, ecologistas y LFI han logrado unirse, y sus resultados también serán observados con atención.
En Marsella, la izquierda no logró formar una alianza, pero LFI decidió retirarse de la segunda vuelta para evitar que la ultraderecha, representada por el diputado Franck Allisio, ganara ante el alcalde socialista saliente, Benoît Payan. La posible victoria de Allisio en la segunda ciudad más grande de Francia, afectada por el narcotráfico, podría tener repercusiones a nivel nacional, especialmente si la extrema derecha también logra triunfar en Niza o Tolón.
El ex primer ministro centroderechista Édouard Philippe también se juega su futuro político en El Havre, donde busca ser reelegido como alcalde, lo que es fundamental para sus aspiraciones presidenciales en 2027. La participación electoral será un factor clave; en la primera vuelta, esta fue del 57,10%, la segunda más baja en unas municipales, solo superada por los comicios de 2020, que se llevaron a cabo en plena pandemia.
Los primeros resultados de esta segunda vuelta se darán a conocer a partir de las 19:00 GMT, cuando cierren los últimos colegios electorales. Cabe destacar que solo se vota en aproximadamente 1.500 localidades, ya que la mayoría de los municipios eligieron a sus alcaldes en la primera vuelta.

