El fiscal jefe de la Fiscalía Centro Norte, Xavier Armendáriz, expresó su apoyo al trabajo realizado por la persecutora Ximena Chong tras la absolución del ex teniente coronel de Carabineros, Claudio Crespo, quien fue declarado no culpable de los disparos que dejaron ciego a Gustavo Gatica. La decisión fue tomada por el 4° Tribunal Oral en lo Penal de Santiago el pasado martes.
Armendáriz destacó la importancia del proceso judicial, afirmando que “cada una de las personas que ha llevado adelante este trabajo, no me queda más que felicitarlos por el trabajo que han hecho”. En su evaluación, el fiscal subrayó que es fundamental para el Estado de Derecho que se determine si la conducta de un agente del Estado, en este caso Crespo, es dolosa y antijurídica. “Lo que hemos hecho es llevar ese trabajo”, agregó.
El fiscal también hizo hincapié en que la Fiscalía esperaba un veredicto condenatorio, aunque el tribunal resolvió de otra manera. “Cada cual verá los adjetivos que quiere”, comentó Armendáriz, quien también recordó que el caso no ha concluido, ya que aún no se ha redactado el fallo definitivo. “Lo que acabamos de leer es un veredicto. Cualquier opinión que se haga respecto del veredicto es eso, es una opinión”, afirmó.
En cuanto a la fiscal Ximena Chong, Crespo se pronunció tras el veredicto, señalando que “la fiscal me ha perseguido en forma parcial” y cuestionando la obsesión del Ministerio Público por perseguir a un carabinero que, según él, solo cumplía con sus deberes en un contexto difícil como el estallido social.
Por otro lado, el fiscal Hernán Libedinsky criticó la decisión del juez Mario Devaud, calificándola como “un tema sumamente cuestionable”. En el ámbito político, se han manifestado diversas reacciones, con el mundo empresarial mostrando satisfacción por los nombres conocidos hasta ahora, mientras que en el ámbito político se han expresado preocupaciones sobre las iniciativas que podrían ir en contra de las convicciones de ciertos partidos.
En el contexto internacional, Washington está considerando la formación de un comité palestino que no incluya a Hamás y que cuente con supervisión internacional, lo que implicaría un desarme de todo el personal no autorizado.

