
El paso de Fares Jadue (PC) por la Municipalidad de Macul ha generado controversia, no solo por los reparos de la Contraloría sobre los $73 millones que se le pagaron, sino también por las alertas que se encendieron en la Dirección de Control de dicho municipio. Fares Jadue, quien ahora es alcalde de Recoleta, fue concejal entre 2022 y 2024 y fue contratado a honorarios para asesorar en diversas materias, principalmente en la alcaldía. Sin embargo, su desempeño fue objeto de investigación por parte de la Contraloría, que determinó que no se pudo comprobar el cumplimiento de sus funciones y que se había utilizado “copy paste” en los informes mensuales.
El informe de la Contraloría, publicado el 6 de diciembre de 2024, reveló que antes de su divulgación, la Dirección de Control de Macul había enviado cuatro oficios a la administración de Gonzalo Montoya, solicitando información que respaldara el trabajo de Fares Jadue y recomendando acciones legales y administrativas si no se podía verificar el cumplimiento de sus labores. Sin embargo, la administración de Montoya no respondió a estas solicitudes.
La Contraloría emitió dos reparos sobre los pagos realizados a Fares Jadue, que suman $66.551.358 y $6.779.664, argumentando que no se pudo comprobar el trabajo realizado. Desde la actual administración municipal, liderada por el alcalde Eduardo Espinoza (Republicano), se expresó preocupación por la falta de respuestas a los oficios enviados por la Dirección de Control. En un comunicado, se indicó: “Como Municipalidad necesitamos respuestas de la insólita negativa que tuvo la administración de Gonzalo Montoya para contestar los 4 oficios que envió la Dirección de Control, entre octubre y noviembre de 2024, solicitando antecedentes y recomendando tomar acciones legales y administrativas por la investigación ‘Fares Jadue’”.
El exalcalde de Macul, Gonzalo Montoya, explicó que no respondieron inicialmente porque estaba en campaña electoral y que, tras su regreso, se concentraron en entregar la información una vez que recibieran el informe final de la Contraloría.
El primer oficio de la Dirección de Control fue enviado el 2 de octubre a Andrés Urzúa Corvalán, administrador municipal que actuaba como alcalde subrogante. Este documento mencionaba que el 26 de septiembre se había recibido un pre informe de la Contraloría sobre la investigación de la contratación de Fares Jadue, que contenía varias observaciones, destacando los montos pagados al militante comunista.
El oficio advertía sobre la gravedad de las observaciones y la necesidad de que el municipio adoptara medidas para proteger el patrimonio municipal, especialmente en relación a los pagos no acreditados. La Dirección de Control solicitó los respaldos pertinentes de los informes de actividades mensuales presentados por Fares Jadue, que fueron objeto de observaciones.
La Contraloría constató que los informes entregados por Jadue entre abril de 2022 y junio de 2024, correspondientes a 27 decretos de pago por un total de $66 millones, no estaban respaldados adecuadamente, lo que impide determinar si se cumplieron las funciones asignadas y, por ende, acreditar los gastos. Además, se observó que en los documentos se describían las mismas tareas de manera reiterativa durante hasta 30 meses.
Ante la falta de documentación que respaldara los informes de actividades mensuales de Jadue, la Dirección de Control recomendó evaluar acciones administrativas y judiciales para recuperar los gastos no acreditados, así como iniciar un procedimiento disciplinario por la posible ausencia de los antecedentes requeridos. Sin embargo, el oficio no recibió respuesta.
La Dirección de Control envió otros tres oficios el 8 y 19 de octubre y el 5 de noviembre, advirtiendo sobre las observaciones de la Contraloría. El último de estos documentos fue dirigido al alcalde Gonzalo Montoya, quien ya había regresado de su campaña electoral. Sin embargo, ninguno de los oficios fue respondido.
El 6 de diciembre, día del cambio de mando municipal, el informe final de la Contraloría estaba en manos del municipio, manteniendo las observaciones del pre informe y los reparos sobre los pagos a Fares Jadue.
La Dirección de Control insistió en solicitar a la nueva administración, encabezada por Eduardo Espinoza, los antecedentes sobre la constatación de Fares Jadue y envió dos oficios, el primero el 6 de diciembre, que advertía: “A la fecha, pese a las constantes insistencias de esta unidad, no se ha recibido respuesta”. El segundo oficio, enviado el 27 de diciembre, sugería adoptar medidas para proteger el patrimonio municipal, dado que se habían realizado pagos a Fares Jadue sin poder acreditar el cumplimiento de sus labores.
En respuesta a la falta de respuestas a los oficios, Gonzalo Montoya explicó que no pudieron responder a los primeros informes porque estaba en campaña electoral y que, al regresar, se enfocaron en entregar la información una vez que recibieran el informe final de la Contraloría.
Montoya indicó que, tras revisar los documentos, concluyeron que las observaciones de la Dirección de Control eran las mismas que las del pre informe de la Contraloría, por lo que se concentraron en preparar la información para cuando llegara el informe final.
El informe final llegó el día en que asumió el nuevo alcalde, lo que impidió que la administración de Montoya pudiera entregar los insumos que consideraban importantes para aclarar la situación. Montoya se mostró dispuesto a colaborar en la investigación.
La Municipalidad de Macul está actualmente analizando los reparos emitidos por la Contraloría para iniciar los procedimientos disciplinarios recomendados por el ente fiscalizador.