
El cierre de tiendas de la cadena Corona en Chile abre la puerta a la expansión de Falabella en varias comunas del país.
La reciente clausura de locales de retail, como los de la cadena Corona, ha llevado a la llegada de grandes “malls chinos” en algunas áreas, aumentando la oferta de productos de origen asiático. Un ejemplo de esto se observa en Concepción, donde un local de Corona en la calle Freire, cerca de Aníbal Pinto, ha sido reemplazado por un nuevo centro comercial.
Sin embargo, en ciertas comunas, la situación es diferente. Según un informe de El Mercurio, los locales que anteriormente pertenecieron a Corona en las comunas de Linares, Angol y Coyhaique serán ocupados por Falabella. Esta decisión forma parte de un ambicioso plan de inversiones del gigante chileno, que prevé un gasto total de 900 millones de dólares para el año 2026, con el objetivo de fortalecer su presencia tanto física como digital en el mercado.
Falabella ha anunciado que de la inversión total, 113 millones de dólares se destinarán a la apertura de nuevas tiendas, incluyendo cinco en Chile y Perú bajo la marca Falabella Retail, así como siete tiendas Tottus en Perú y cinco Sodimac en Chile y México. Además, se invertirán 265 millones de dólares en mejorar la capacidad tecnológica del grupo y 500 millones de dólares en la remodelación y ampliación de sus tiendas y centros comerciales.
La decisión de cerrar las tiendas de Corona se produjo tras un segundo acuerdo de reorganización que la cadena había alcanzado en 2022. A pesar de estos esfuerzos, la empresa decidió poner fin a 70 años de historia y cerrar todas sus tiendas a nivel nacional, lo que ha llevado a la reconfiguración del panorama retail en varias localidades del país.