
Detenido por abuso sexual en Esteros Iberá, el sospechoso enfrenta dos juicios. Con antecedentes desde 2019, la justicia avanza con pruebas contundentes.
Con las pruebas que posee la Justicia sobre el detenido en los Esteros del Iberá, quien fue arrestado por abusar de una turista italiana en las cercanías de la ciudad correntina de Concepción Yaguareté Corá, es probable que el sospechoso enfrente dos juicios en un corto período de tiempo por el mismo delito. El individuo, de 27 años, ya tenía antecedentes judiciales, ya que estaba imputado desde 2019 por abuso de un menor de edad. A pesar de la gravedad de su situación, se encontraba en libertad a la espera de un debate oral, lo que le permitió reincidir en sus acciones delictivas.
El ataque sexual ocurrió el 5 de septiembre, alrededor de las 19 horas, cuando la víctima, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, regresaba de la laguna Portal Carambola. La policía localizó a la mujer al menos 24 horas después de que ella denunciara el hecho, gracias a la activación del geolocalizador de su teléfono celular, el cual había sido robado por el agresor. La víctima proporcionó descripciones detalladas sobre el atacante y su motocicleta, que era de estilo cross y de color rojo, lo que permitió a los investigadores identificar rápidamente al sospechoso, quien residía en una pequeña y tranquila comunidad de Concepción desde hacía tres meses.
La jueza del caso, Elsa Derkach, autorizó un allanamiento en la vivienda del acusado, donde se encontró el teléfono celular de la víctima. Este dispositivo había sido regalado a la hija de la pareja de la magistrada. El fiscal Carlos Daniel Lezcano solicitó la prisión preventiva del acusado, quien está siendo investigado por atentar contra la integridad sexual de la mujer, que había llegado a la zona cinco días antes del ataque y se alojaba en un hostal destinado a viajeros que desean explorar los esteros.
La mujer, que provenía del norte del país y estaba recorriendo Sudamérica, había visitado previamente las Cataratas del Iguazú y Posadas. Durante la tarde del ataque, el agresor, identificado como Casco, se cruzó en su camino en un camino vecinal incrustado en el monte. Según el relato de la víctima, el hombre se detuvo a su lado y, fingiendo amabilidad, le preguntó hacia dónde se dirigía. Al responder que iba al pueblo y a la laguna, el atacante la engañó asegurándole que iba en la dirección equivocada y le ofreció subir a su motocicleta. La mujer, temiendo perderse en la noche, aceptó la oferta, lo que resultó ser un mecanismo de captura que la llevó a un lugar apartado, donde fue abusada.
La zona, descrita como tranquila y con una tasa de delitos muy baja, se vio afectada por este incidente, que fue calificado como una “mala fortuna” para la víctima, dado que el agresor ya tenía antecedentes penales y estaba a la espera de juicio por un caso anterior en Mburucuyá, así como en otros parajes circundantes. Las acusaciones previas incluían exhibiciones obscenas y el uso de armas contra un menor.
El fiscal, quien ha estado trabajando en el caso, destacó que localizar al sospechoso fue relativamente sencillo gracias a la tecnología y a los detalles que la víctima proporcionó. Se supo que el atacante trabajaba en un aserradero, ubicado fuera del parque, en una zona con muchos emprendimientos forestales, y que se había mudado recientemente para vivir con su pareja. Esta última fue quien aportó información que comprometió al acusado.
La víctima fue socorrida por guardaparques que se encontraban en la zona, quienes la trasladaron en una camioneta a la comisaría. El fiscal Lezcano mencionó que se realizó un identikit del sospechoso, el cual fue descrito como “parecido a una foto ilustrada”. Los recuerdos vívidos de la víctima permitieron a los investigadores trabajar con confianza en la identificación del agresor. Durante la rueda de reconocimiento, la víctima no dudó al señalar al atacante, quien tenía un tatuaje en el pecho que coincidía con la descripción.
El caso se encuentra en una etapa crítica, ya que se han obtenido muestras de ADN a partir de un hisopado vaginal, lo que podría llevar a una elevación de la acusación. El fiscal advirtió que, con la evidencia recolectada, tiene una teoría sólida sobre el caso. El acusado, Casco, esperará las sentencias en prisión, tras haber sido detenido por sus acciones delictivas.