
Engie Chile ha anunciado que procederá al despido de 2025, lo que implicará la desconexión de 334 megavatios (MW) de las dos unidades que componen el Complejo Térmico de Mejillones. Esta decisión se enmarca en un contexto de reestructuración y adaptación a las nuevas normativas energéticas del país.
La compañía, que es uno de los principales actores en el sector energético chileno, ha tomado esta medida como parte de su estrategia para alinearse con los objetivos de sostenibilidad y reducción de emisiones de carbono. La desconexión de estas unidades se llevará a cabo en un proceso que se espera finalice en el año 2025, afectando significativamente la capacidad de generación térmica de la planta.
El Complejo Térmico de Mejillones ha sido un pilar en la matriz energética de la región, pero la transición hacia fuentes de energía más limpias ha llevado a Engie a replantear su modelo de negocio. La empresa ha manifestado su compromiso con la descarbonización y la inversión en energías renovables, lo que ha motivado esta decisión de desconectar unidades que operan con combustibles fósiles.
Engie Chile ha indicado que esta desconexión no solo responde a la necesidad de cumplir con las regulaciones ambientales, sino también a la creciente demanda de energías renovables en el país. La firma ha estado invirtiendo en proyectos de energía solar y eólica, buscando diversificar su portafolio y reducir su huella de carbono.
La desconexión de las unidades del Complejo Térmico de Mejillones se suma a otros esfuerzos en el sector energético chileno, donde se están implementando políticas para fomentar el uso de energías limpias y sostenibles. En este sentido, el gobierno chileno ha establecido metas ambiciosas para la reducción de emisiones y la transición energética, lo que ha llevado a empresas como Engie a adaptarse a un nuevo panorama energético.
La noticia de la desconexión ha generado reacciones en el sector, donde se espera que la transición hacia energías renovables continúe acelerándose en los próximos años, en línea con los compromisos internacionales de Chile en materia de cambio climático.