Estados Unidos ha decidido suspender la tramitación de visados de inmigrante para solicitantes de 75 nacionalidades, incluyendo a Brasil, Colombia y Uruguay.
Este anuncio fue realizado el miércoles por un portavoz del Departamento de Estado, quien indicó que la medida busca frenar la entrada de extranjeros que, según el gobierno estadounidense, reciben prestaciones sociales a niveles considerados inaceptables. “El Departamento de Estado está suspendiendo el procesamiento de visas de inmigrante para 75 países”, afirmó el portavoz, añadiendo que la suspensión se mantendrá vigente hasta que se pueda garantizar que los nuevos inmigrantes no representen una carga económica para el pueblo estadounidense.
La decisión se enmarca dentro de la política de inmigración del gobierno de Donald Trump, que ha mostrado un interés en reducir la inmigración de personas que no son de ascendencia europea. Trump ha sido crítico con ciertos grupos de inmigrantes, llegando a calificar a algunos de ellos de manera despectiva. En este contexto, la administración ha revocado más de 100,000 visas desde el inicio de su mandato, un récord en un solo año.
El Departamento de Seguridad Nacional también ha reportado que más de 605,000 personas han sido deportadas bajo esta administración, mientras que aproximadamente 2.5 millones han abandonado el país de manera voluntaria. Es importante destacar que esta nueva medida no afecta a las visas de turista ni de negocios, aunque se ha indicado que se revisará el historial de redes sociales de todos los solicitantes de visados.
Los 75 países afectados por esta suspensión incluyen, además de los mencionados, naciones de diversas regiones como Afganistán, Argelia, Egipto, Irán, Irak, Siria, entre otros. La lista completa de países ha sido publicada por el Departamento de Estado, reflejando un enfoque más restrictivo hacia la inmigración en general.

