El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado que no descarta la posibilidad de retirar a su país de la OTAN, citando una falta de apoyo de la alianza en su reciente conflicto con Irán.
En una entrevista con The Telegraph, Trump expresó su descontento con la organización, afirmando: “Nunca me emocionó la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y Putin también lo sabe, por cierto”. Al ser cuestionado sobre si reconsideraría la permanencia de Estados Unidos en la alianza atlántica, el mandatario republicano respondió: “Diría que esto ya está más allá de la reconsideración. Nunca me emocionó la OTAN”.
Trump criticó la respuesta de la OTAN tras el inicio de la guerra contra Irán, señalando que la organización no brindó el apoyo esperado. “Ahí estuvimos automáticamente, incluyendo (la guerra de) Ucrania. Ucrania no era problema nuestro. Fue un test, y estuvimos ahí, como siempre habríamos estado ahí por ellos. Pero ellos no estuvieron por nosotros”, afirmó.
El presidente también dirigió sus críticas hacia el primer ministro británico, Keir Starmer, quien se ha mostrado reacio a participar en los ataques contra Teherán. Trump comentó: “Ni siquiera tienes una armada. Son demasiado viejos y tienes portaaviones que no funcionan”, refiriéndose a la situación de la flota británica.
Cuando se le preguntó si Starmer debería aumentar el gasto en defensa, Trump respondió: “No le voy a decir qué hacer. Puede hacer lo que quiera. No importa. Todo lo que Starmer quiere son costosos molinos de viento que impulsen su precios energéticos”.
Las declaraciones de Trump provocaron una rápida respuesta de Starmer, quien defendió la OTAN como “la alianza militar más efectiva que el mundo haya visto nunca” y aseguró que continuará protegiendo los intereses británicos “pese al ruido”.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, indicó que Washington revisará su relación con la OTAN a raíz del conflicto en Medio Oriente, afirmando que “si la OTAN solo vale para defender a Europa cuando es atacada, pero nos niegan derechos sobre las bases cuando los necesitamos, pues no es un buen acuerdo”.
Además, varios países miembros de la OTAN han tomado distancia de la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán. España, por ejemplo, ha rechazado el uso de sus bases y espacio aéreo para las operaciones estadounidenses en la región.

