El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido extender el plazo para que Irán reabra el estratégico estrecho de Ormuz, vital para el transporte marítimo internacional, y ha aplazado por cinco días los ataques contra plantas eléctricas iraníes. Esta decisión fue anunciada el lunes a través de su cuenta en Truth Social, justo antes de que venciera el plazo autoimpuesto por el mandatario.
Trump destacó que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán han sido “muy buenas y productivas”, lo que podría llevar a una “resolución completa y total” del conflicto. Afirmó que las negociaciones continuarían durante toda la semana, aunque no proporcionó detalles sobre el contenido de estas discusiones. Por su parte, Irán no reconoció la existencia de tales negociaciones, y el periódico estatal IRAN citó al Ministerio de Exteriores iraní negando cualquier diálogo con Estados Unidos.
El anuncio de Trump se produjo en un contexto de creciente tensión, ya que Irán había advertido previamente que atacaría plantas eléctricas en toda la región de Oriente Medio y minaría el golfo Pérsico si no se reabría el estrecho de Ormuz. Este estrecho es crucial, ya que por él transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. La situación se ha intensificado en las últimas semanas, con la guerra en su cuarta semana, que ha resultado en más de 2,000 muertes y ha afectado gravemente la economía global, elevando los precios del petróleo y poniendo en riesgo importantes rutas aéreas.
Trump había amenazado con “aniquilar” las plantas eléctricas iraníes si el país no levantaba su control sobre el estrecho en un plazo de 48 horas, un ultimátum que ahora ha sido prorrogado. La Guardia Revolucionaria de Irán ha prometido represalias, afirmando que atacaría infraestructuras críticas en la región, incluidas instalaciones de energía y desalinización que son esenciales para el suministro de agua potable.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, también declaró que Irán consideraría como objetivos legítimos cualquier infraestructura vital en la región. En este contexto, la agencia semioficial Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, publicó una lista de instalaciones críticas, incluyendo la central nuclear de Emiratos Árabes Unidos.
Mientras tanto, el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, advirtió que Irán estaba lanzando misiles y drones desde áreas pobladas, sugiriendo que estas zonas podrían ser blanco de ataques. Cooper enfatizó que las acciones de Estados Unidos e Israel buscan desmantelar las capacidades militares de Irán, no solo para enfrentar la amenaza actual, sino para eliminar cualquier riesgo futuro.

