La reciente victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha generado una ola de reacciones en el ámbito político internacional, especialmente en Medio Oriente. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, fue uno de los primeros líderes en felicitar a Trump, destacando que su regreso a la Casa Blanca representa “un nuevo comienzo para Estados Unidos y un fuerte compromiso con la gran alianza entre Israel y Estados Unidos”. En un mensaje publicado en la red social X, Netanyahu expresó: “Tu histórico regreso a la Casa Blanca ofrece un nuevo comienzo a Estados Unidos y una vuelta al compromiso con la gran alianza entre Israel y Estados Unidos. ¡Es una gran victoria!”
El mensaje de Netanyahu fue acompañado de un emotivo saludo a Trump y su esposa, Melania Trump, donde afirmó: “Congratulations on history’s greatest comeback!” y añadió que esta victoria es un “gran triunfo”. Otros miembros del gobierno israelí, como los ministros Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich, también expresaron sus felicitaciones a Trump. Smotrich comentó: “Dios bendiga a Estados Unidos. Dios bendiga a Israel”, mientras que Ben Gvir añadió: “Dios bendiga a Trump”, acompañado de un emoticono de corazón.
En contraste, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, y el grupo islamista Hamás utilizaron la ocasión para reiterar la necesidad de trabajar por la paz y poner fin a la guerra en Gaza, que ha dejado más de 43,300 muertos.
Durante la administración de Trump, se llevaron a cabo varias acciones significativas que impactaron la relación entre Estados Unidos e Israel, incluyendo el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén y la firma de los Acuerdos de Abraham. Además, Trump fue el primer presidente en suspender la ayuda financiera a la UNRWA en 2018, reducir los fondos para proyectos en Cisjordania y Gaza, y cerrar la oficina de la OLP en Washington.
Las reacciones de otros líderes árabes también fueron notables. Jefes de Estado de Egipto, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Baréin expresaron sus mejores deseos a Trump para su mandato. El primer ministro del Líbano, Najib Mikati, aprovechó la ocasión para criticar la inacción de la comunidad internacional ante la guerra en su país, señalando que el Líbano “sigue siendo el blanco de una feroz guerra israelí”. En una reunión del Consejo de Ministros, Mikati expresó su decepción por la falta de presión internacional para lograr un alto el fuego, aunque mencionó brevemente la elección de Trump al final de su discurso.
La paz y la seguridad en Oriente Medio fueron temas recurrentes en los mensajes de felicitación de varios mandatarios árabes. El emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, expresó su deseo de trabajar juntos para fortalecer la relación y avanzar en los esfuerzos por la seguridad y estabilidad en la región.
El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, también manifestó su intención de colaborar por la paz y la estabilidad, destacando los esfuerzos de mediación de Egipto y Catar junto con Estados Unidos para alcanzar una tregua en Gaza.
El rey de Arabia Saudí, Salmán bin Abdelaziz, y el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, felicitaron a Trump, subrayando las relaciones históricas entre ambos países. Un comunicado del Palacio Real saudí destacó la importancia de reforzar las relaciones en todos los ámbitos.
El presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, también expresó su esperanza de continuar trabajando con Estados Unidos para un futuro de oportunidades y estabilidad.
Finalmente, el presidente iraquí, Abdelatif Rashid, mostró su esperanza de que el nuevo gobierno de Estados Unidos apoye la estabilidad y el diálogo en la región de Oriente Medio, en un contexto donde su país estaba negociando la retirada de la coalición multinacional antes del estallido de la guerra en Gaza.

