La administración de Donald Trump ha decidido poner fin a los programas de reunificación familiar para siete países de América Latina, ordenando a los inmigrantes de estas nacionalidades que abandonen Estados Unidos a partir de enero del próximo año. Esta medida fue confirmada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que argumenta que la decisión busca reducir los riesgos de fraude y abuso, además de priorizar la seguridad nacional y pública.
El DHS ha indicado que aquellos inmigrantes que actualmente están amparados por el Family Reunification Parole (FRP) deberán dejar el país a mediados de enero, a menos que cuenten con otra alternativa legal que les permita permanecer en territorio estadounidense. Según la información proporcionada, si el beneficio del programa de un inmigrante no ha vencido al 14 de enero, este terminará automáticamente en esa fecha, salvo que la persona haya presentado una solicitud de residencia permanente antes del 15 de diciembre de 2025. En caso de que dicha solicitud sea rechazada, el beneficio será revocado de inmediato, obligando al inmigrante a salir del país sin demora.
La administración también ha señalado que ofrecerá incentivos a quienes opten por una salida voluntaria, incluyendo asistencia financiera, ayuda con documentos de viaje y la exoneración de multas civiles.
Esta decisión se enmarca en un contexto más amplio de políticas migratorias que han sido objeto de críticas y controversias, donde se ha señalado que los programas de reunificación familiar han sido utilizados de manera indebida, permitiendo que algunas personas eludieran el proceso migratorio tradicional.
Los países afectados por esta medida aún no han sido especificados en el comunicado del DHS, pero se espera que la información se haga pública en los próximos días. La situación ha generado preocupación entre las comunidades inmigrantes y defensores de los derechos humanos, quienes advierten sobre las implicaciones de estas políticas en la vida de miles de familias.
En el ámbito nacional, el senador electo Rodolfo Carter ha expresado su inquietud sobre la falta de claridad en cómo se implementarán recortes presupuestarios relacionados con estas políticas, afirmando que “nos paralizan el país al día siguiente”.
Este anuncio se produce en un momento en que las políticas migratorias de Estados Unidos están bajo un intenso escrutinio, y se espera que continúen generando debate tanto a nivel nacional como internacional.

