El mercado cambiario local experimentó un notable aumento en el valor del dólar, alcanzando un máximo de $ 1.000,4 al inicio de la jornada de este jueves. Este incremento se produce en un contexto donde la Reserva Federal ha indicado que el recorte de tasas de interés se llevará a cabo a un ritmo más lento de lo anticipado para el año 2025. El miércoles, las operaciones fuera de rueda ya habían anticipado este salto, aunque posteriormente la moneda estadounidense moderó su alza, cerrando en $ 993, lo que representa un incremento de apenas 0,17% en comparación con el día anterior, según datos de Bloomberg.
Reacciones del gobierno y análisis económico
El traspaso de la barrera de los $ 1.000 no pasó desapercibido, incluyendo la reacción del ministro de Hacienda, Mario Marcel, quien afirmó: “Hay que ser claro: estos movimientos del dólar obedecen fundamentalmente a causas externas”. Marcel explicó que el impacto del aumento del dólar en los precios internos es más débil cuando la depreciación cambiaria se debe a factores externos en lugar de internos. En este sentido, el ministro también mencionó que el efecto del dólar sobre la inflación será “moderado”.
El economista jefe de BICE Inversiones, Marco Correa, recordó que las proyecciones del Banco Central indican que un tipo de cambio que se mantiene un 10% más depreciado, como sería el caso de pasar de un promedio de $ 910 a $ 1.000, podría generar un aumento de la inflación de aproximadamente 0,5% en un año. Correa destacó que no solo es relevante el nivel del tipo de cambio, sino también su variación. Desde septiembre, el peso chileno se ha depreciado un 12%, lo que, según el gerente de macroeconomía de Inversiones Security, César Guzmán, ha influido en los registros de inflación subyacente de octubre y noviembre, y continuará teniendo un efecto en los meses siguientes.
Proyecciones de inflación y precios
En un entorno de alta volatilidad cambiaria, Santander ha elevado su proyección de inflación para el cierre de 2025, pasando del 3,4% al 3,7%, donde se estima que entre 0,2 pp. y 0,3 pp. del ajuste se debe al efecto del tipo de cambio. Además, se anticipa un aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 1% mensual en enero, mientras que Inversiones Security y Zurich AGF prevén un incremento del 0,7%. Este aumento se produce en un mes que se caracteriza por el impacto de las tarifas eléctricas, la indexación de ciertos servicios y alzas estacionales. Asimismo, se espera que si el tipo de cambio se mantiene por encima de $ 985 para el 9 de enero, habrá un aumento en los precios de la gasolina 97 y 93, así como del diésel, según el economista senior del OCEC-UDP, Juan Ortiz.
Perspectivas futuras del dólar
En el mercado, la percepción es que un dólar en torno a $ 1.000 representará una constante amenaza. Como mencionó Correa, prevalecerá un contexto de mayor incertidumbre y fortaleza relativa de Estados Unidos frente a otras economías. Sin embargo, se considera que $ 1.000 es un techo psicológico importante, por lo que, de no ocurrir cambios significativos en el escenario actual, debería actuar como una resistencia relevante, limitando los espacios para alzas adicionales.
Guzmán indicó que las razones que han llevado al dólar a situarse en torno a $ 1.000 siguen vigentes, y las perspectivas sugieren que estas condiciones se mantendrán al menos durante la primera mitad de 2025. Por su parte, el economista Patricio Jaramillo prevé que, de cara a 2025, el valor de la divisa podría oscilar entre $ 1.150 y $ 1.200, sustentando su análisis en la debilidad relativa en el crecimiento económico y la productividad en comparación con Estados Unidos y otras economías principales. No obstante, Jaramillo también mencionó que si la demanda de cobre en China aumenta, el dólar podría descender a niveles de $ 900 a $ 950.
Los analistas coinciden en que la política monetaria de la Reserva Federal será el principal factor externo que influirá en el valor del dólar en el próximo año. Además, el precio del cobre, cuya recuperación podría ejercer presión a la baja sobre el valor de la divisa estadounidense frente al peso chileno, también será un elemento a considerar. En el ámbito local, el gerente de deals en PwC, Agustín Herrera, destacó que si el país logra capitalizar e incentivar la inversión, una mayor disponibilidad de dólares podría ejercer presión a la baja sobre su precio, lo que apreciaría la economía y, por ende, la moneda. Las proyecciones para el dólar están sujetas a múltiples variables, y los expertos advierten que el año 2025 estará marcado por una elevada volatilidad, tanto en los mercados globales como en el contexto local.

