
Cada 29 de agosto se recuerda el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, promoviendo la conciencia sobre los peligros de las armas nucleares.
Cada 29 de agosto se celebra el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2009. Este día tiene como propósito aumentar la conciencia sobre las consecuencias de los ensayos nucleares y fomentar un mundo sin armas nucleares. A pesar de esta iniciativa, la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS, por sus siglas en inglés) ha señalado que, en lugar de avanzar hacia el desarme nuclear, los países que poseen armas nucleares parecen estar concentrados en mantener y modernizar sus arsenales en el futuro. Esta tendencia se manifiesta en la continua modernización de sus fuerzas nucleares y en un compromiso evidente con la conservación de estas capacidades a largo plazo.
En cuanto a la posesión de armas nucleares, se estima que actualmente existen más de 12,121 ojivas nucleares distribuidas entre nueve países. Según datos proporcionados por María Florencia Melo, periodista de datos en Statista, Rusia y Estados Unidos son los países que lideran esta lista, acumulando más de 10,600 ojivas nucleares entre ambos. Este contexto resalta la persistencia de la producción, despliegue y almacenamiento de armas nucleares, a pesar de que el uso de estas en conflictos bélicos ha sido extremadamente limitado.
El primer uso de un arma nuclear en un conflicto armado ocurrió el 6 de agosto de 1945, cuando Estados Unidos lanzó una bomba atómica sobre Hiroshima, Japón, lo que resultó en la muerte de decenas de miles de personas, en su mayoría civiles. Tres días después, el 9 de agosto de 1945, se detonó otra bomba sobre Nagasaki, causando un impacto similar en términos de víctimas. Desde entonces, aunque no se han utilizado armas nucleares en guerras posteriores, la actividad relacionada con su desarrollo y prueba ha continuado.
En el ámbito de los ensayos de misiles, Corea del Norte ha intensificado sus pruebas en los años 2022 y 2023, según datos de Nuclear Threat Initiative. En 2022, se llevaron a cabo 64 pruebas de misiles, ya sea exitosas o con resultados desconocidos. El año 2023 se posicionó como el segundo año con mayor actividad de pruebas en la última década, con un total de 30 ensayos, de los cuales cinco correspondieron a misiles intercontinentales. María Florencia Melo comentó que “el año pasado, los ensayos generaron preocupación en la región, activando alertas de emergencia en Japón en abril y mayo”.
En julio de 2023, Corea del Norte realizó su última prueba de un misil intercontinental, el Hwasong-18. Posteriormente, en noviembre, se lanzó un cohete orbital, y en diciembre se llevó a cabo una prueba intercontinental avanzada que duró 73 minutos. Para el año 2024, se han registrado cinco lanzamientos exitosos entre enero y marzo, de los cuales dos fueron misiles de alcance intermedio.
Entre los años 2016 y 2017, Corea del Norte también experimentó un aumento en las pruebas de misiles de mayor alcance, lo que llevó a encuentros entre el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Aunque en 2018 no se realizaron pruebas, la falta de un acuerdo duradero resultó en la reanudación de estas actividades en 2019, incluyendo pruebas intercontinentales que se llevaron a cabo en 2022.