Este lunes, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad en Chile aprobó una actualización del Decreto N°13 de 2011, que incrementa las exigencias sobre las emisiones contaminantes de las centrales termoeléctricas en el país.
Aumento de las exigencias para las emisiones contaminantes
La nueva normativa, liderada por la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, establece restricciones más severas para las emisiones de material particulado (MP), dióxido de azufre (SO₂) y óxidos de nitrógeno (NOx). Esta regulación afecta tanto a las centrales existentes como a las futuras plantas generadoras, sin importar el tipo de combustible que utilicen, ya sea carbón, gas o diésel. La ministra Rojas subrayó que esta medida es un avance significativo en la estrategia nacional hacia la carbono neutralidad.
Reacciones del sector empresarial
La decisión ha suscitado preocupación entre varias empresas del sector energético, especialmente aquellas que operan centrales termoeléctricas sin una fecha definida para su cierre o reconversión. Entre estas se encuentran las plantas Santa María de Colbún, Cochrane y algunas unidades de Guacolda. Estas compañías han expresado dudas sobre la compatibilidad de la nueva normativa con el Plan Nacional de Descarbonización que promueve el Ministerio de Energía.
El gerente general de Guacolda, Marco Arróspide, advirtió que el endurecimiento de las regulaciones podría resultar en cierres anticipados de plantas, lo que afectaría la estabilidad del sistema eléctrico, incrementaría los costos energéticos a mediano plazo y podría impactar negativamente en el empleo en las áreas donde se encuentran estas centrales, según lo publicado por La Tercera.
Plazo extendido para la reconversión de plantas
La normativa aprobada también incluye un período transitorio que permitirá a las centrales adaptarse o llevar a cabo planes de reconversión. Emanuel Manríquez, representante de la defensa técnica del sector privado, indicó que, tras negociaciones entre el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Energía, se ha extendido el plazo límite para la reconversión de 2038 a 2040. Esto otorga a las empresas con planes específicos de reconversión un mayor margen para ajustarse a los nuevos estándares.
Posibles acciones legales del sector energético
A pesar de la extensión de los plazos, fuentes del sector energético han anticipado que están evaluando las implicaciones reales del decreto aprobado. No se descarta que puedan recurrir a la Contraloría General de la República o incluso a tribunales ambientales si consideran que la normativa afecta de manera adversa la viabilidad operativa y económica de las plantas generadoras.
Objetivos de carbono neutralidad
El gobierno ha enfatizado que esta actualización normativa tiene como objetivo avanzar de manera decidida hacia los compromisos de carbono neutralidad adquiridos internacionalmente, alineándose con las políticas ambientales que Chile se ha comprometido a cumplir en el corto y mediano plazo.

