
El productor y ejecutivo de Bizarro, Daniel Merino, finalizó su colaboración con La Moneda, donde se encargaba de la programación y producción de actividades del presidente José Antonio Kast.
Este lunes, Merino dejó su puesto en el equipo presidencial, donde había desempeñado un rol significativo a pesar de no tener un contrato formal. Según informa La Tercera, su participación se realizaba de manera ad honorem, ya que decidió mantener su vinculación con la productora Bizarro, una de las más destacadas en el ámbito del espectáculo en Chile.
La salida de Merino se produce en un contexto de tensiones internas y cuestionamientos a la gestión del equipo. Antes de su renuncia, el productor generó revuelo en el Palacio de La Moneda al publicar un mensaje en su cuenta de X que decía: “Los proyectos no fracasan por falta de ideas, sino por exceso de egos”. Este mensaje fue eliminado pocas horas después, pero fue interpretado como una señal de su descontento con la dinámica interna del equipo.
La decisión de Merino de dejar su cargo en la Dirección de Programación se enmarca en un ambiente de descoordinaciones y críticas hacia la planificación de actividades oficiales, tensiones que se intensificaron con el tiempo y que finalmente llevaron a su salida. A pesar de mantener buenas relaciones con algunos miembros del área de comunicaciones, como Cristian Valenzuela y Felipe “Yeti” Costabal, también se registraron fricciones con otros equipos clave, incluyendo al jefe de avanzada, Benjamín Jadue, y la jefa de gabinete, Catalina Ugarte.
Un incidente que evidenció estas discrepancias ocurrió durante un evento presidencial en el centro logístico Lo Aguirre de Walmart Chile, donde surgieron desacuerdos sobre la organización del acto. Merino, quien había tenido un papel destacado en la campaña de Kast, organizando eventos masivos como el cierre en el Movistar Arena, había sido considerado para un cargo formal en el gobierno, que incluía la planificación de actividades públicas. Sin embargo, optó por no desvincularse de Bizarro, lo que resultó en una colaboración sin contrato, pero con una influencia considerable en la práctica.
La salida de Daniel Merino ha sido objeto de numerosos comentarios en los pasillos de La Moneda, marcando el fin de un ciclo que comenzó durante la campaña electoral y que estuvo caracterizado por diferencias internas y mensajes públicos que no pasaron desapercibidos.