El ex alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, ha lanzado acusaciones contra ministros del gobierno chileno, señalando que son parte de un “montaje” en el Caso Farmacias Populares, lo que ha generado una crisis interna en el Partido Comunista (PC).
Durante el lanzamiento de un libro sobre el estallido social, Jadue, quien se encuentra formalizado en este caso y ha sido impedido de postularse como diputado, criticó abiertamente a los ministros Camila Vallejo (Secretaría General de Gobierno) y Nicolás Cataldo (Educación). Afirmó que “estoy preso en este gobierno con ministro de Justicia comunista, con ministra secretaria general comunista y todos saben que es todo un montaje. ¿Y ustedes creen que a alguien se le ha movido una pestaña dentro del mundo nuestro? No, porque son parte de la persecución”.
Estas declaraciones han provocado una reacción inmediata de los aludidos, quienes, junto al ministro de Justicia Jaime Gajardo, enviaron una carta a la dirección del PC solicitando que Jadue se retracte de sus afirmaciones. Gajardo, en respuesta a las acusaciones, afirmó que “los ministros de Estado tenemos una prohibición expresa de abocarnos o de intervenir en causas pendientes. Las investigaciones se hacen por organismos independientes, no se hacen bajo ninguna circunstancia con intenciones políticas. (…) Bajo ninguna circunstancia las declaraciones que ha realizado el exalcalde tienen asidero en la realidad”.
El enfrentamiento entre las distintas corrientes del PC se ha intensificado, con Jadue representando el ala más dura del partido, mientras que Vallejo y Cataldo se alinean con una postura más moderada. El presidente del PC, Lautaro Carmona, también se pronunció sobre la situación, indicando que las palabras de Jadue “no son ni el lenguaje ni la forma que yo uso o que la dirección del partido… Si tiene derecho o no, sí, pero hay espacios para decirlo, hay dinámicas, entonces espero que eso aconche”.
Este conflicto interno se produce en un contexto donde el PC enfrenta desafíos tanto en el ámbito político como en la gestión de su imagen pública, especialmente en relación con las acusaciones de persecución política que han surgido en torno al Caso Farmacias Populares. La situación sigue evolucionando, y se espera que el partido tome medidas para abordar las tensiones internas y la percepción pública de sus miembros.

