La tragedia que marca la vida de quienes quedaron atrás tras la pérdida de su ser querido.
El viernes de la semana pasada, se reportó la desaparición de una avioneta en Coyhaique, lo que llevó a la activación de un protocolo de búsqueda para localizar la aeronave y a sus ocupantes. Tras varias horas de búsqueda, se confirmó el hallazgo de la aeronave, y posteriormente se comunicó el fallecimiento de todos los ocupantes, que incluían a seis pasajeros y al piloto.
En el contexto de la investigación, se informó esta semana que los peritajes necesarios para identificar a las víctimas podrían tardar aproximadamente un mes.
Entre los ocupantes de la avioneta se encontraba Mirta Barría Santana, de 48 años, quien había crecido en el sector de Tenaún, en Dalcahue, en la isla de Chiloé, aunque había estado radicada en Aysén durante los últimos 30 años. Tras recibir la noticia de su fallecimiento, los familiares de Mirta viajaron a la región con la intención de despedirla, pero se vieron obligados a regresar debido a la prolongada duración del proceso de identificación de las víctimas.
María Elena, hermana de Mirta, comentó que viajó junto a cuatro de sus hermanos y su madre con el propósito de realizar el sepelio, pero lamentablemente no pudieron llevar a cabo la ceremonia: “Nos devolveremos igual que como vinimos, muy tristes porque no hay ningún cuerpo, nada”, expresó.
A pesar de que sus familiares regresaron a Dalcahue, María Elena decidió permanecer en Aysén para colaborar con la toma de muestras de ADN que facilitarán el reconocimiento de los restos de su hermana. “Mi mamá, mis otros tres hermanos y mi hija viajan mañana para Chiloé. Ellos se van porque no sacan nada de estar aquí, porque no hay nada que esperar de que podamos hacerle un funeral”, afirmó.
Deyci Barría, otra de las hermanas de la fallecida, no pudo viajar a la zona para despedir a Mirta, pero destacó la cercanía que compartían: “Es muy difícil poder enfrentar todo esto”, manifestó. Deyci también compartió su sorpresa al enterarse de la noticia: “Uno vio la noticia, pero nunca que se imaginaba que ella estaba ahí”, dijo, añadiendo que “estábamos en contacto, ella era todo para mí. Nosotros somos ocho hermanos, cinco mujeres y tres hombres, y había fallecido otro antes cuando estaba en el servicio militar”.
Por el momento, los peritajes continúan en la zona del accidente de la aeronave Piper Navajo, en la que, además de Mirta Barría, perdieron la vida otras seis personas: Sonia Muñoz Belmar, José González Navarrete, Héctor Foitzick Hernández, Patricio Asencio Paredes y Millaray Cayun Padilla.

