Una jornada de playa en la Costa Atlántica argentina se tornó caótica este lunes debido a un meteotsunami que sorprendió a los veraneantes con olas de hasta cinco metros de altura.
El fenómeno, conocido también como mini tsunami, se desató de manera repentina, dejando a los bañistas en estado de pánico. Decenas de testigos compartieron sus escalofriantes experiencias, describiendo momentos de terror y rescates improvisados mientras el agua arrastraba a personas y objetos en cuestión de segundos.
Matías, un vendedor de churros y pescador artesanal que se encontraba en Camet Norte, relató: “Me pasó un bebé de seis meses por los pies; lo manoteé del bracito y lo cargué como una bolsa de papa porque yo tenía el agua hasta el pecho”. Su testimonio refleja la desesperación de quienes se vieron atrapados por el fenómeno, que primero retiró el mar y luego regresó con fuerza en varias series de olas.
Los bañistas recordaron la escena de caos cuando el mar avanzó rápidamente sobre la costa, arrastrando carpas, reposeras y pertenencias personales. Salvavidas y surfistas locales jugaron un papel crucial en el rescate de más de 30 personas que estuvieron a punto de ser arrastradas por la corriente, especialmente en los balnearios Costa Corvina y Summer.
Además de los rescates, se reportaron momentos dramáticos, como el caso de un hombre que sufrió un paro cardíaco debido al susto provocado por las olas. También se mencionó una búsqueda desesperada de un menor de 12 años que se perdió entre la multitud durante la crecida.
Las autoridades confirmaron que el meteotsunami dejó al menos un muerto y más de 30 heridos, además de provocar un colapso en los servicios de emergencia. El fallecido, un hombre adulto, fue arrastrado por la corriente y falleció tras golpear contra las rocas.
Expertos advierten que los meteotsunamis son fenómenos impredecibles que pueden ocurrir sin previo aviso, lo que convirtió lo que parecía ser una tranquila tarde de playa en una situación de alerta y rescate en cuestión de segundos.

