El líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, ha confirmado que su país está avanzando en el equipamiento de su marina con armas nucleares, en un contexto de creciente tensión internacional. En declaraciones difundidas por la agencia estatal KCNA, Kim aseguró que el proceso de armamento naval se está llevando a cabo de manera satisfactoria y prometió una respuesta contundente ante cualquier amenaza.
Estas afirmaciones se produjeron durante la supervisión de pruebas de un nuevo destructor, que fue calificado como “ultramoderno”. En el marco de estas pruebas, se lanzó con éxito un misil de crucero mar-tierra, lo que subraya el compromiso de Corea del Norte con el fortalecimiento de su capacidad militar, que incluye un arsenal nuclear.
Kim Jong-Un también anunció que su país tiene planes de construir dos destructores anualmente como parte de un programa de modernización naval, diseñado para aumentar su presencia militar en el océano Pacífico. Este desarrollo armamentístico ha generado preocupaciones entre analistas internacionales, quienes advierten que podría intensificar las tensiones en la región, especialmente con Corea del Sur, Japón y Estados Unidos, que mantienen una fuerte presencia militar en el área.
La declaración de Kim se produce en un momento crítico, a pocos días del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel en Irán, cuyo objetivo, según el presidente Donald Trump, es desmantelar el programa nuclear y militar del régimen iraní. La situación en la región se complica aún más, ya que la inseguridad y la delincuencia son percibidas como problemas crecientes por la ciudadanía en varios países, incluyendo a Corea del Norte.
En este contexto, la comunidad internacional observa con atención los movimientos de Corea del Norte, que continúa desarrollando su capacidad militar en medio de un clima de inestabilidad global.

