El ministro de Seguridad Pública de Chile, Luis Cordero, ha calificado como “extremadamente grave” la situación derivada de la denominada Operación Apocalipsis, una investigación que indaga en hechos de corrupción dentro de Gendarmería. Cordero destacó la complejidad del entramado de corrupción detectado, afirmando que “es extremadamente grave por la forma en que estaba estructurado el cohecho y la manera en que tenían distribuida las ganancias que obtenían”, según declaraciones a CNN.
El ministro subrayó que combatir la corrupción en Gendarmería es un eje central de la política de seguridad del Estado, indicando que “atacar la corrupción en Gendarmería es una manera de establecer un dique muy severo en los contactos ilícitos que esos funcionarios podrían tener con organizaciones criminales”.
En este contexto, Cordero confirmó que el Gobierno ya cuenta con avances concretos en la reforma a Gendarmería, con la intención de presentar la reforma constitucional entre el 4 y 5 de enero. “El periodo que tenemos para resolver esto es durante enero, de modo que la próxima administración tenga el problema resuelto, desde el punto de vista de la dependencia, y simplemente quede la implementación”, explicó.
El secretario de Estado enfatizó que uno de los efectos inmediatos de la reforma será la redefinición del estatus constitucional de Gendarmería como institución de orden y seguridad pública. “Lo más relevante, más que la dependencia, es que la calificación constitucional tendrá efecto inmediato”, sostuvo Cordero. Además, buscó tranquilizar a los funcionarios de Gendarmería, asegurando que la reforma no implicará pérdida de derechos laborales. “No significa ninguna pérdida de beneficios y derechos para los funcionarios”, afirmó, aunque advirtió que sí existirán efectos derivados del nuevo estatus institucional, como la prohibición de asociaciones de funcionarios armados.
Cordero reiteró la urgencia legislativa de la iniciativa, afirmando que “debería quedar resuelta en este periodo legislativo. Es conveniente para el país, es una reforma indispensable”. La situación actual en Gendarmería y la necesidad de reformas se han vuelto un tema prioritario en la agenda del Gobierno, en medio de un contexto de creciente preocupación por la corrupción en las instituciones del Estado.

