En el programa de televisión “Sígueme”, se abordaron las controversias de la semana en “Fiebre de Baile”, destacando el emotivo llanto de Cony Capelli tras olvidar su coreografía, lo que generó diversas reacciones entre los panelistas. Michael Roldán expresó su apoyo a la bailarina, afirmando que creía en su frustración.
La situación se tornó más tensa cuando Daniela Aránguiz, en un comentario dirigido a Roldán, sugirió que él también debería llorar para que lo desbloqueara, refiriéndose a una situación personal. Roldán respondió con humor, preguntando si ella había llorado para que Raúl Peralta la desbloqueara. Aránguiz, visiblemente molesta, decidió silenciarse, alegando que Roldán había roto un código de confianza entre ellos.
La conversación continuó con Aránguiz recordando a Roldán que siempre menciona cuando comparte información en privado, lo que llevó a Roldán a disculparse, aunque con la aclaración de que no podía hacer nada al respecto. Aránguiz, sin embargo, no aceptó la disculpa y le aconsejó que se preocupara más por no involucrarse con las parejas de sus amigos en las fiestas.
Roldán, ante la escalada de la discusión, sugirió que si continuaban sacando a relucir viejos antecedentes, todos podrían verse afectados, planteando la idea de que nadie está exento de tener secretos o errores en su pasado. La interacción entre ambos panelistas dejó en evidencia las tensiones y rivalidades que pueden surgir en el mundo del espectáculo, donde las relaciones personales a menudo se entrelazan con la vida pública.

