La Contraloría General de la República de Chile ha emitido un informe que pone de manifiesto las deficiencias en la gestión de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) durante el combate de incendios forestales en la Región de La Araucanía, específicamente en los incidentes ocurridos en Lonquimay en 2024 y Traiguén en 2025. Según el organismo, bajo la dirección de Dorothy Pérez, se identificaron fallas en los protocolos de actuación, la falta de registros adecuados y la omisión de alertas meteorológicas que debieron ser consideradas en la respuesta a estas emergencias.
El informe detalla que el incendio forestal conocido como Providencia, que se desató en Traiguén, fue resultado de una quema controlada autorizada por Conaf, la cual no fue extinguida de manera efectiva. Este siniestro afectó un área de 3.064 hectáreas. La Contraloría subraya que la autorización de Conaf no tomó en cuenta las alertas preventivas emitidas por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ni las condiciones climáticas adversas pronosticadas por la Dirección Meteorológica de Chile, que indicaban temperaturas entre 22°C y 28°C, humedad inferior al 30% y vientos de hasta 50 km/h, condiciones que aumentaban significativamente el riesgo de incendios.
En respuesta a estos hallazgos, la Contraloría ha instado a Conaf a revisar sus protocolos para la autorización de quemas controladas, sugiriendo que se incluya la verificación de alertas de Senapred y de la Dirección Meteorológica de Chile para asegurar una evaluación más rigurosa del contexto en el que se otorgan estos permisos.
Por otro lado, el incendio en Lonquimay, que tuvo lugar en 2024 y afectó gravemente un área de bosque nativo en la localidad de Troyo, resultó en la quema de 805 hectáreas y requirió 129 días para ser extinguido. En este caso, la Contraloría también detectó que el sistema para calcular el costo real del combate de incendios no fue implementado, lo que llevó a que la valoración se realizara de forma manual. Además, se encontró que en 11 de las 15 fichas de incendios forestales analizadas, faltaba el registro del Comandante de Incidente en el Sistema de Información de Incendios Forestales (SIDCO), incluyendo un caso con información completamente omitida y diez con días de combate sin datos.
Como resultado de estas irregularidades, la Contraloría ha señalado que Conaf debe tomar las medidas necesarias para establecer protocolos de interoperabilidad con organismos externos, asegurando así una mejor coordinación y respuesta ante futuros incendios forestales.

