La mañana tranquila y lluviosa de Concordia se vio interrumpida de manera repentina cuando móviles de la Gendarmería Nacional se desplegaron en cuatro puntos de la ciudad para llevar a cabo los procedimientos dispuestos por Sandra Arroyo Salgado en el marco de la investigación sobre el ex senador Edgardo Kueider, quien fue detenido en Paraguay al intentar ingresar al país con más de 200 mil dólares en efectivo.
Operativos en Concordia
Los allanamientos se concretaron en una casa particular que Kueider ocupó hasta hace poco tiempo. En esta vivienda residía su segunda esposa, Liliana Di Lello, junto a sus dos hijos menores. Cabe destacar que esta propiedad ya había sido revisada durante la semana anterior. El segundo lugar intervenido fue una clínica de recuperación que pertenecería a Di Lello, quien es kinesióloga y con quien Kueider estaría separado desde el año pasado. Esta clínica está ubicada en Güemes, entre 25 de Mayo y Sarmiento, a pocas cuadras de la peatonal local.
Además, se llevaron a cabo intervenciones en otros lugares situados en el centro de la ciudad, incluyendo un local ubicado en la calle Carriego en la intersección con Rioja. También se registró una oficina alquilada por una persona no involucrada en la causa. Esta medida se tomó tras el operativo montado en el Congreso, donde se ordenó allanar las oficinas de la vicepresidenta Victoria Villarruel, que fueron precintadas antes de la sesión que expulsó a Kueider de la Cámara.
Allanamientos en el Palacio Legislativo
El viernes por la tarde, bajo la orden de Salgado, las fuerzas de seguridad ingresaron al despacho de Kueider, ubicado en el tercer piso del Palacio Legislativo, así como a las oficinas de otros asesores y personal administrativo del Anexo del Senado nacional, situado en avenida Hipólito Yrigoyen 1710, en la Ciudad de Buenos Aires. Esta acción fue parte de la causa que investiga al legislador entrerriano por presunto enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo y activo, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, tráfico de influencias y lavado de dinero.
El operativo comenzó alrededor de las 18 horas, bajo un estricto hermetismo, dado que el expediente se encuentra bajo secreto sumarial. Al edificio llegaron efectivos de civil en vehículos identificados, en presencia del Juzgado Federal de San Isidro y la Fiscalía a cargo de Fernando Domínguez. Durante el allanamiento, los agentes comenzaron a revisar biblioratos, cajones de escritorio y a desenchufar computadoras, retirándolas como parte del procedimiento que se extendió hasta la noche. El objetivo de este ingreso era registrar los despachos y llevarse información que pudiera ser de interés para la causa, así como documentación, pendrives y posibles llaves de caja fuerte o dispositivos relacionados con criptominería, dado que Kueider poseía un poder de USD 211.000 sin declarar.
Extradición y otros casos
La jueza solicitó la extradición de Iara Costa, secretaria y acompañante de Kueider en el viaje, quien fue detectada a través de un exhorto internacional relacionado con el dinero y sustancias contra el entrerriano en Paraguay. Esta solicitud incluyó el secuestro de los celulares de ambos en los allanamientos del departamento donde cumplen prisión domiciliaria. La magistrada también dictó un pedido de captura en caso de que fueran liberados por la Justicia paraguaya.
Este caso es una derivación de la investigación denominada “Securitas”, que analiza el pago de sobornos por parte de la filial local de la empresa a funcionarios para asegurarse contratos con entes y organismos públicos tanto nacionales como provinciales. Paralelamente, en San Isidro, Kueider tiene otro caso abierto a nivel nacional. Este se tramita en el juzgado de Garantías de Edwin Bastián, y las pesquisas están a cargo del fiscal José Arias. En este contexto, la lupa comienza a centrarse en el electo concejal desde 1999.

