
La Comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó por unanimidad el proyecto de reforma constitucional a Gendarmería, que busca modificar la dependencia institucional de este organismo penitenciario, generando una fuerte oposición entre las asociaciones de funcionarios.
La votación se llevó a cabo durante la tercera jornada consecutiva de sesiones de la comisión, permitiendo que la propuesta avance. Esta iniciativa plantea la separación de Gendarmería del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, para que pase a depender del Ministerio de Seguridad Pública. Con este cambio, Gendarmería se integraría formalmente al aparato de orden y seguridad del Estado, junto a Carabineros y la Policía de Investigaciones.
El principal punto de conflicto entre el Ejecutivo y los gremios penitenciarios radica en esta reestructuración. Las asociaciones de funcionarios han expresado su rechazo a la reforma, argumentando que no aborda los problemas estructurales que enfrenta Gendarmería en el corto plazo. Durante la tarde del jueves, el vocero del Frente de Trabajadores Penitenciarios, Pablo Jaque, reiteró su oposición, afirmando que la reforma no ofrece soluciones concretas a la crisis que atraviesa la institución.
Jaque advirtió que el proyecto podría provocar una renuncia masiva de funcionarios, lo que, según él, agravaría aún más las dificultades operativas del sistema penitenciario. Además, el gremio hizo un llamado al presidente electo, José Antonio Kast, para que se involucre en el debate legislativo, acusando que la reforma tiene como objetivo debilitar a los trabajadores y poner fin a la institucionalidad gremial existente dentro de Gendarmería.
A pesar de la oposición, el proyecto de reforma a Gendarmería continuará su tramitación legislativa y será analizado en particular a partir del próximo martes en la Comisión de Constitución de la Cámara, donde se anticipa un debate marcado por las tensiones entre el Gobierno y los funcionarios penitenciarios.