
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que la influenza causa anualmente cerca de mil millones de infecciones, entre tres y cinco millones de casos graves y hasta 650 mil muertes relacionadas con problemas respiratorios. En este contexto, un estudio reciente ha demostrado que dos vacunas contra la influenza inducen respuestas inmunitarias robustas en adultos chilenos, lo que podría tener un impacto significativo en la salud pública.
El ensayo clínico de fase 3, liderado por investigadores del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII), evaluó la efectividad de las vacunas Sinovac-QIV y Vaxigrip-Tetra en 263 voluntarios sanos de entre 18 y 65 años. Los resultados, publicados en la revista Nature Communications, revelaron aumentos significativos en los niveles de anticuerpos y una alta protección contra las variantes del virus de la influenza que circulan actualmente, además de mostrar perfiles de seguridad favorables sin eventos adversos graves.
El estudio fue dirigido por el inmunólogo Alexis Kalergis, quien destacó la importancia de estos hallazgos para entender mejor la protección que ofrecen las vacunas. Kalergis afirmó: “Esa combinación es clave, porque la protección frente a la influenza no depende de un solo mecanismo. El hecho de que estas vacunas tetravalentes induzcan simultáneamente una fuerte respuesta de anticuerpos y de células T proporciona información valiosa para optimizar las estrategias de vacunación”.
Ambas vacunas cuadrivalentes están diseñadas para proteger contra cuatro variantes del virus, incluyendo dos tipos A y dos tipos B, lo que amplía su cobertura en comparación con formulaciones anteriores. En el ensayo, se observó que ambas vacunas lograron aumentos marcados en los niveles de anticuerpos a los 28 días de la vacunación. La Sinovac-QIV mostró incrementos de hasta diez veces en algunos casos, mientras que la Vaxigrip-Tetra alcanzó aumentos comparables. Ambas vacunas lograron un 100% de seroprotección contra los linajes B y altos niveles de protección frente a la influenza A.
Particularmente, la Sinovac-QIV presentó una mayor seroprotección contra la cepa A/H1N1, lo que es considerado relevante desde el punto de vista inmunológico. Los resultados indican que la mayoría de los participantes alcanzó niveles protectores de anticuerpos, lo que reduce el riesgo de enfermedad sintomática o grave. El equipo del IMII subrayó que la vacunación anual es fundamental para fortalecer la memoria inmunológica generada por exposiciones previas al virus.
Kalergis explicó que “la vacuna actúa sobre un sistema que ya ha aprendido del virus. El refuerzo anual consolida esa memoria y mejora la capacidad de respuesta”. Estos datos confirman que ambas vacunas estimulan eficazmente el sistema inmune en adultos vacunados, lo que refuerza la recomendación de la OMS de la vacunación anual como la principal herramienta preventiva contra la influenza, que cada año causa millones de contagios y cientos de miles de muertes en todo el mundo.