El Gobierno de EE.UU., bajo la administración del presidente Donald Trump, anunció el martes que ha decidido revocar la licencia que permitía a la petrolera estadounidense Chemron operar en Venezuela, lo que representa un duro golpe a la economía del régimen de Nicolás Maduro.
La nueva actualización de la licencia, publicada por el Departamento del Tesoro de EE.UU., establece que Chevron solo tendrá un mes para cesar sus operaciones en el país caribeño, en lugar del habitual período de seis meses que se suele conceder en estos casos. Esta decisión se produce en un contexto en el que, a finales de febrero, Trump ya había anunciado su intención de poner fin a las licencias para la exportación de petróleo de Venezuela, argumentando que el régimen de Maduro no había acelerado las deportaciones de migrantes indocumentados en EE.UU. al “ritmo rápido” que Washington esperaba.
Chevron había estado operando en Venezuela gracias a una licencia que el Gobierno de Joe Biden otorgó a la compañía en noviembre de 2022, permitiéndole aumentar su producción en el país. En ese momento, la administración Biden autorizó las exportaciones de petróleo con la esperanza de obtener garantías para las elecciones que se celebraron en Venezuela en julio del año pasado, donde Maduro se proclamó ganador. Sin embargo, debido a la falta de transparencia en esos comicios, la mayoría de la comunidad internacional, incluido EE.UU., considera que el verdadero vencedor fue el opositor Edmundo González Urrutia.
Impacto de la revocación de la licencia
Bajo los términos de la licencia vigente, que había sido otorgada por el Gobierno de Biden, Chevron tenía permiso para operar en Venezuela hasta finales de julio. Sin embargo, la decisión confirmada por el Gobierno de Trump adelantará el cese de la actividad de la compañía en casi cuatro meses.
La salida de Chevron representa un revés significativo para la economía venezolana, dado que la petrolera estadounidense había jugado un papel crucial en la reactivación de la producción petrolera del país. Según cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en febrero de este año, la producción petrolera de Venezuela superó por primera vez el millón de barriles por día (bpd) desde junio de 2019.
Chevron es la única gran petrolera estadounidense que opera en Venezuela. En colaboración con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), logró alcanzar una producción de más de 200.000 barriles diarios en 2024, según datos del Servicio de Investigación del Congreso de EE.UU. (CRS), un organismo de análisis independiente.
Presión política y consecuencias
La revocación de la licencia de Chevron se produce en medio de una intensa presión por parte de legisladores republicanos de Florida, un estado que alberga una gran comunidad venezolana. En las últimas semanas, estos legisladores han insistido en que el permiso otorgado a Chevron estaba beneficiando económicamente a Maduro, al servir como una fuente clave de financiación en dólares para su Gobierno.

