Investigaciones revelan la alarmante acumulación de restos en condiciones inadecuadas.
El Cementerio General ha vuelto a ser objeto de controversia debido a la acumulación de restos humanos en bolsas. En la mañana del jueves 3 de octubre, la Seremi de Salud de la Región Metropolitana realizó una visita al cementerio tras recibir denuncias sobre la situación. Durante esta inspección, se descubrieron un total de 1,400 bolsas que contenían restos humanos, de las cuales 600 no estaban rotuladas y 800 sí contaban con etiquetas identificativas.
Este incidente no es aislado, ya que en marzo de este año, la Seremi de Salud había iniciado un sumario administrativo contra el cementerio por la presencia de aproximadamente 450 féretros que habían sido abandonados en un crematorio. La situación actual ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias y la comunidad.
El seremi de salud de la Región Metropolitana, Gonzalo Soto, se pronunció sobre el hallazgo, calificando la situación como “completamente irregular”. Soto enfatizó que “los cementerios deben inhumar los restos humanos en lugares autorizados para ello, que cumplan toda la normativa, o deben cremarlos también en un lugar autorizado. En este caso no es así”. Esta declaración subraya la gravedad de la situación y la necesidad de adherirse a las normativas vigentes en el manejo de restos humanos.
El informe de fiscalización al que tuvo acceso El Mercurio detalla que las bolsas con restos humanos estaban almacenadas junto a diversas herramientas, incluyendo palas, rastrillos, picotas y mascarillas. Esta falta de cuidado en el manejo de los restos humanos ha suscitado un fuerte rechazo y preocupación por parte de la comunidad y las autoridades de salud.

