La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este miércoles una reforma a la ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), tras diez años de debate.
La modificación busca actualizar la legislación vigente desde 2005, que fue diseñada para profesionalizar la gestión de los clubes deportivos, regularizar deudas tributarias y facilitar su transformación en entidades empresariales. Sin embargo, el funcionamiento del sistema ha generado nuevas discusiones que llevaron a esta reforma.
Uno de los aspectos más destacados de la nueva normativa es la prohibición de la multipropiedad, que impedirá que una misma persona, ya sea física o jurídica, tenga participación o control en más de un club que compita en la misma categoría del fútbol chileno. Esta medida tiene como objetivo evitar conflictos de interés y garantizar condiciones más justas en las competiciones, estableciendo límites claros sobre la influencia de los propietarios en el desarrollo deportivo.
Además, la reforma introduce un sistema de fiscalización más riguroso, que será compartido entre la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y el Instituto Nacional de Deportes (IND), con controles adicionales por parte de la Unidad de Análisis Financiero (UAF). Este enfoque busca fortalecer la supervisión de las operaciones financieras y administrativas de los clubes, implementando estándares más estrictos en la revisión de su funcionamiento.
Otro cambio significativo es la obligación de identificar a los “dueños reales” de los clubes, lo que implica que se deberá transparentar quiénes son los beneficiarios finales de las sociedades que controlan a los equipos. Esta medida está orientada a clarificar la estructura de propiedad y evitar configuraciones opacas, asegurando que se conozca claramente quiénes toman las decisiones en cada institución.
Finalmente, la reforma también promueve la participación de hinchas y socios en la propiedad y en la toma de decisiones de los clubes, creando espacios para que estos actores tengan una mayor incidencia en la gestión de sus equipos. De esta manera, el nuevo marco legal busca equilibrar el modelo empresarial con una mayor vinculación de las comunidades deportivas en la administración de sus instituciones.

