La justicia estadounidense ha otorgado una victoria significativa a Argentina al revocar una condena que obligaba al país a pagar 16.100 millones de dólares al fondo Burford Capital por la expropiación del 51% de la petrolera YPF en 2012. La decisión fue emitida por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, y el presidente argentino, Javier Milei, la ha calificado como “el mayor logro jurídico de la historia nacional”. Con los intereses acumulados, la cifra total superaba los 18.000 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 45% del presupuesto nacional.
El fallo es crucial para Argentina, que enfrenta un severo ajuste fiscal y escasez de divisas. La anulación de la condena permite al gobierno acumular reservas en dólares, un elemento esencial para estabilizar la economía del país. Este caso tiene sus raíces en 2015, cuando Burford Capital adquirió el derecho a litigar contra Argentina de las firmas Petersen Energía y otros inversores que eran accionistas minoritarios de YPF en el momento de la reestatización.
YPF, la mayor empresa energética de Argentina, fue fundada como una compañía estatal en 1922, privatizada en la década de 1990 y reestatizada en 2012. El litigio se centró en la forma en que se llevó a cabo la nacionalización, ya que el Estado no realizó una oferta de compra (OPA) a todos los accionistas al adquirir el 51% de las acciones de Repsol. Los demandantes argumentaron que esto les impidió vender sus participaciones en condiciones equitativas.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner justificó la expropiación por la falta de inversión privada en el sector energético, especialmente en el yacimiento de Vaca Muerta, donde YPF es el principal operador. En 2023, la jueza Loretta Preska falló a favor de los demandantes, pero la reciente decisión de la Cámara de Apelaciones revocó esa sentencia, argumentando que la ley argentina de expropiación tiene prioridad sobre el estatuto de la empresa.
Este fallo es inusual, dado que Argentina ha enfrentado y perdido numerosos litigios internacionales en el pasado. La caída de más del 70% en las acciones de Burford Capital tras el fallo refleja la importancia de este caso para el fondo, que lo consideraba su principal activo. Burford calificó la decisión como un “abandonó notable de los derechos de los accionistas minoritarios”.
Bernardo Saravia Frías, exjefe de abogados del Estado durante el gobierno de Mauricio Macri, advirtió que el fallo tiene “consecuencias innumerables” para el sector energético y la posición internacional de Argentina. El tribunal también dejó claro que Argentina había incumplido promesas a inversores extranjeros, lo que podría afectar la credibilidad del país como destino de inversión en el futuro.
A pesar de la victoria, el caso no está cerrado. Los demandantes pueden solicitar una revisión por el pleno de la Cámara de Apelaciones o intentar llevar el caso a la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque esto es poco probable. También podrían recurrir al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), un tribunal del Banco Mundial especializado en disputas entre Estados e inversores extranjeros. La controversia en torno a YPF parece que continuará durante años.

