
El Día Nacional del Borgoña se celebra en Chile gracias a una iniciativa del restorán Fuente Lastarria, ubicado en el emblemático Barrio Lastarria. Este evento, que busca rendir homenaje a uno de los tragos más representativos de la gastronomía chilena, se instauró en 2025 y ha ganado popularidad entre los locales del barrio, quienes se han sumado a la celebración.
Marco Sotomayor, periodista y socio del restorán, destacó la importancia del borgoña, describiéndolo como “uno de los tragos más criollos, refrescantes y deliciosos”, que utiliza productos autóctonos y tiene una larga tradición en el país, ya que se consume desde la época colonial. Por su parte, Patricio Canobra, también socio de Fuente Lastarria, expresó su deseo de que este día se convierta en una fecha emblemática en el calendario gastronómico nacional, al igual que el Día de la Piscola, del Vino, o del Melón con Vino.
El borgoña tiene raíces históricas que se remontan a los pueblos originarios, como los mapuche, quienes ya utilizaban frutillas en sus bebidas fermentadas, según crónicas de los siglos XVI y XVI. Con el tiempo, la influencia de la región francesa de Borgoña llevó a algunos viñateros de la Quinta Región a adoptar el nombre para un vino tinto más dulce, que evolucionó hasta convertirse en la bebida que conocemos hoy.
La preparación del borgoña puede variar según el local y el bartender, pero en Fuente Lastarria comparten su receta especial: primero, las frutillas se pican y se maceran con azúcar blanca durante aproximadamente doce horas. Luego, se combinan en un jarro de un litro con pisco transparente, vino tinto y hielo, y se adorna con una ramita de menta y algunos arándanos, creando así una bebida refrescante y deliciosa.
Este año, la celebración del Día Nacional del Borgoña se repetirá, consolidando su lugar en la cultura gastronómica chilena y promoviendo el disfrute de este clásico trago entre los chilenos.