Los bonos soberanos Globales y Bonares han alcanzado un precio promedio de USD 71, marcando su cotización más alta desde su lanzamiento al mercado. Esta tendencia se ha correlacionado con la disminución del riesgo país, que ahora se sitúa en la zona de los 600 puntos básicos, un nivel que no se había visto en los últimos seis años. La situación ha despertado el interés de los fondos de inversión, que observan la capacidad de pago del Gobierno argentino en relación a los vencimientos de capital e intereses, así como la convicción de la administración de Javier Milei de defender el superávit de las cuentas públicas.
Contexto de la deuda pública argentina
El exministro de Economía, Martín Guzmán, quien estuvo al frente del Ministerio durante la presidencia de Alberto Fernández, lideró la reestructuración de la deuda pública con acreedores privados, que ascendía a 100.000 millones de dólares. Esta reestructuración se formalizó el 10 de septiembre de 2020, cuando se emitieron bonos bajo legislación extranjera.
Un informe de la consultora Suramericana Visión, un think tank de economistas, se centró en el nivel de deuda y concluyó que, a pesar de no tener acceso al crédito internacional, Argentina tiene capacidad para hacer frente a sus obligaciones en moneda extranjera hasta el año 2025. El estudio especificó que durante el total de la deuda externa, la suma asciende a 21.506 millones de dólares, de los cuales 5.313 millones corresponden a bonos internacionales emitidos en el marco de 2020, y 3.393 millones también bajo esa legislación, pero con normativa local.
Proyecciones y situación fiscal
El informe también destacó que las proyecciones de los principales componentes de la balanza cambiaria sugieren que, a nivel internacional, existe una probabilidad de que la Nación pueda cumplir plenamente con sus deudas en el año 2025. En diciembre, el Tesoro nacional tomó medidas para aprovechar la liquidez en pesos y convertir parte de sus depósitos en divisas, totalizando 5.698 millones de dólares, lo que demuestra la solvencia de las arcas públicas para honrar su deuda.
Según diversas consultoras, esta cifra será suficiente para afrontar los pagos del primer mes del año, permitiendo que ya se tenga cubierta la mayor parte de los vencimientos previstos para el 9 de julio. Otro dato relevante es que la recaudación de impuestos ha aumentado un 205,6% en 2024 en comparación con el año anterior, superando en aproximadamente 80 puntos la inflación, después de registrar un incremento interanual del 119,8% en diciembre pasado.
Intervenciones y financiamiento
En este contexto, se prevé que, sin acceso a los mercados voluntarios, tanto locales como extranjeros, el Gobierno utilizará el financiamiento primario para adquirir BCRA (Banco Central de la República Argentina) remanentes, que ascienden a 8.706 millones de dólares en intereses locales e internacionales. Además, se ha indicado que los bonos adquiridos a través de intervenciones en el mercado cambiario servirán para cancelar 2.339 millones de dólares en obligaciones pendientes de importaciones registradas en aduanas o de proveedores de servicios prestados antes del 12 de diciembre de 2023.
El informe también asume que los organismos internacionales contribuirán positivamente en términos netos, es decir, desembolsarán nuevos créditos por un importe ligeramente superior a lo que se debe pagar, estimando 7.924 millones de dólares a lo largo de 2025. Además, se estima que las provincias tendrán un refinanciamiento de solo el 25% de sus obligaciones, lo que significa que deberán pagar el 75% restante, equivalente a 1.978 millones de dólares, utilizando recursos obtenidos a partir del financiamiento primario. Se destaca que apenas cuatro jurisdicciones, como Buenos Aires, Córdoba, CABA y Neuquén, concentran cerca del 72% de la totalidad de las obligaciones para 2025.
Por último, se consideró que el sector privado financiero, incluyendo bancos y empresas, no podrá renovar la totalidad de sus deudas. Se subrayó un importante incremento en el producto de blanqueo, que ha producido una emisión de 7.500 millones de dólares en los últimos tres meses, y algunas empresas de gran tamaño han logrado colocar deuda a tasas de interés que se ubican entre 5 y 7 puntos porcentuales por debajo del rendimiento nacional. Desde que asumió Milei, se ha registrado un crecimiento de 17.350 millones de dólares, lo que representa un 122,8% en comparación con los 14.126 millones contabilizados anteriormente.

