Las bolsas chinas concluyeron la parte matinal de la sesión de este viernes con pérdidas generalizadas, lo que refleja la decepción de los inversores ante la falta de detalles concretos sobre los planes de estímulo tras la celebración de un importante cónclave económico anual en China.
Desempeño de los índices bursátiles
El índice de referencia de la Bolsa de Hong Kong, el Hang Seng, llegó al descanso de la media sesión con pérdidas del 1,66%, siendo los valores tecnológicos y, en particular, los inmobiliarios, los principales responsables de los descensos. En la China continental, los dos principales parqués, Shanghái y Shenzhen, también experimentaron caídas, con pérdidas del 1,49% y 1,74%, respectivamente, durante la primera parte de la sesión. El índice que sigue a los 300 principales valores de esos dos mercados, el CSI 300, caía un 1,82% al mediodía.
Resultados de la Conferencia Central de Trabajo Económico
La Conferencia Central de Trabajo Económico concluyó el jueves tras dos días de reuniones a puerta cerrada, donde las autoridades del país discutieron los objetivos económicos para el próximo ejercicio. Sin embargo, las metas concretas no se revelarán hasta la cumbre anual del Legislativo en marzo. Entre las prioridades de Pekín para el próximo año se encuentran un mayor déficit fiscal, rebajas de tipos de interés y de las ratios de reserva bancaria, así como una mayor emisión de bonos especiales del Tesoro a plazo ‘ultralargo’. También se mencionó la necesidad de una política fiscal “más proactiva”, “iniciativas especiales” para dar un “impulso enérgico” al consumo y un énfasis en “estabilizar” los mercados inmobiliario y de valores.
Expectativas de los analistas
Recientemente, el Politburó, el segundo escalafón de mando del Partido Comunista (PCCh), había prometido una política monetaria “moderadamente flexible” para 2025, marcando un cambio de postura tras 14 años de definirla como “prudente”.
Julian Evans-Pritchard, analista de Capital Economics, comentó: “Si bien podríamos ver un repunte a corto plazo por los estímulos, no estamos convencidos aún de que las políticas de apoyo vayan a impedir que la economía se ralentice todavía más el año que viene”. Según su pronóstico, China llevará a cabo sus mayores rebajas de tipos desde 2015, aunque no prevé un repunte considerable en el crecimiento del crédito. Muchos expertos han señalado que el problema no es de oferta, sino de demanda, con la confianza de los consumidores alcanzando mínimos históricos.
Por su parte, la consultora Trivium China destacó que “el fracaso de Pekín a la hora de resolver la insuficiente demanda desde la última Conferencia (la de 2023) no inspira confianza”, aunque se muestra algo optimista tras los anuncios de más apoyo fiscal y monetario, sugiriendo que las autoridades podrían estar a punto de afrontar el problema de manera directa.
Evans-Pritchard también observó que la Conferencia fue más allá que el Politburó al señalar específicamente la necesidad de impulsar la demanda de los hogares, lo que indica que “parece reflejar que entienden que un exceso de inversión está llevando a dinámicas deflacionistas dañinas”. Sin embargo, subrayó que la incógnita persiste en los detalles de los planes al respecto.
El analista recordó que en la Conferencia del año pasado, los responsables políticos chinos ya habían defendido la idea de ‘estimular el consumo’ y expresado su preocupación por el exceso de capacidad en algunas industrias. Desde entonces, han intensificado su enfoque en esta estrategia, y se espera que la porción del gasto fiscal dedicada a inversión alcance su máximo desde 1987 este año.
La baja demanda tanto nacional como internacional, junto con riesgos de deflación, estímulos insuficientes, una crisis inmobiliaria que aún no ha tocado fondo y una falta de confianza entre los consumidores y el sector privado son algunas de las causas que los analistas citan para explicar la situación actual en la segunda mayor economía mundial.

