Billie Eilish, a sus 24 años, ha sido reconocida por su activismo ambiental al recibir el MLK Jr. Beloved Community Award en Atlanta el 17 de enero. En su discurso, la artista no solo celebró el premio, sino que también criticó la gestión del presidente Donald Trump y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a quienes acusó de militarizar sus operaciones y de desatender problemas críticos de justicia social y ambiental.
Durante la ceremonia, Eilish expresó su preocupación por el estado actual del país y del mundo, afirmando: “Se siente extraño ser reconocida por trabajar por la justicia ambiental en un momento en que parece más lejana que nunca”. La cantante describió un panorama alarmante, señalando que “estamos viendo cómo se llevan a nuestros vecinos, cómo manifestantes pacíficos son violentados e incluso asesinados, cómo se debilitan nuestros derechos civiles”. Además, criticó la reducción de fondos para enfrentar la crisis climática, mientras se favorecen los combustibles fósiles y la industria agropecuaria dañina.
Eilish también hizo hincapié en la creciente desigualdad en el acceso a alimentos y atención médica, que se ha convertido en un privilegio para los más ricos en lugar de un derecho básico para todos los estadounidenses. En eventos anteriores, como los WSJ Innovator Awards en octubre, la artista había utilizado su plataforma para abogar por la empatía y el apoyo a quienes más lo necesitan, cuestionando la acumulación de riqueza extrema y sugiriendo que los multimillonarios deberían compartir su fortuna.
Recientemente, tras la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente de ICE, Eilish volvió a manifestarse en redes sociales, calificando a la agencia como “un grupo terrorista financiado y respaldado a nivel federal”. En su discurso de aceptación del premio, Eilish reiteró que la protección del planeta y de las comunidades no es una prioridad para la administración actual, afirmando: “Es difícil celebrar algo cuando ya no nos sentimos seguros ni en nuestras casas ni en las calles”.
La artista, que se siente responsable de utilizar su visibilidad para abordar estos temas, destacó que su compromiso con la justicia ambiental y social es parte de una tendencia entre jóvenes figuras públicas que asumen causas de gran peso. Ejemplos como Greta Thunberg y los estudiantes de Marjory Stoneman Douglas demuestran que la presión por el cambio a menudo recae en las nuevas generaciones.
Al finalizar su discurso, Eilish expresó su gratitud y optimismo, agradeciendo a su familia por el apoyo que la llevó a involucrarse en estas causas, aunque admitió no sentirse del todo merecedora del premio. Su activismo y su música continúan resonando entre sus seguidores, consolidándola como una de las voces más influyentes de su generación.

