Un cuerpo calcinado fue hallado en Arica, identificado como el de Benjamín Ortíz Ríos, un adolescente de 14 años bajo el cuidado del servicio Mejor Niñez.
El descubrimiento se realizó en el sector de Las Llosyas y ha generado un fuerte despliegue policial en la zona. Según los primeros informes de la investigación, el joven habría fallecido el 16 de febrero debido a un paro respiratorio causado por asfixia mecánica por ahorcamiento. Las circunstancias de su muerte están siendo investigadas por las autoridades.
El fiscal regional de Arica, Mario Carrera, indicó que la forma en que se produjo la muerte sugiere un posible ajuste de cuentas entre organizaciones delictivas. “Él no estaba enterrado ni en otras circunstancias donde se hubiera intentado ocultar su cuerpo, sino que se calcinó y hubo personas que vieron eso. Se dio aviso a la policía y obviamente ahí dimos inicio a la investigación”, explicó Carrera, subrayando que se trataría de un acto premeditado.
Las autoridades también están indagando en la posibilidad de que el tráfico de drogas sea el móvil detrás del crimen. Benjamín Ortíz Ríos debía permanecer en una residencia del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, pero se había escapado del lugar. Claudio Castillo, director del organismo, comentó sobre las gestiones realizadas tras su desaparición, afirmando que el caso supera la capacidad de respuesta del Servicio de Protección de Menores. “El equipo a cargo realizó todas las gestiones necesarias. Se coordinaron respuestas desde el intersector, se hicieron las búsquedas, nuestros equipos se desplegaron en este proceso”, agregó Castillo, enfatizando la exposición al riesgo que enfrentan sus trabajadores en situaciones como esta.

