Balacera en Bajos de Mena deja un menor muerto y tres heridos. Delincuentes persiguen ambulancia en Puente Alto, generando gran preocupación en la comunidad.
Mayores antecedentes han surgido en relación a un tiroteo ocurrido en el sector de Bajos de Mena, que resultó en la muerte de un joven de 17 años. Este incidente también incluyó una persecución por parte de un grupo de cuatro individuos hacia una ambulancia, con la intención de acabar con la vida de otros tres heridos.
El alcalde de Puente Alto, Germán Codina, junto al subcomisario de la Brigada Homicidio Sur, Diego Novoa, proporcionaron información adicional sobre el ataque perpetrado por los desconocidos contra una familia, en el contexto de un velorio que se llevaba a cabo en la madrugada del miércoles pasado en Bajos de Mena.
Respecto a la balacera, se informó que se realizaron más de 150 disparos, según la “evidencia balística” recopilada por las autoridades en el lugar de los hechos. Este ataque resultó en la muerte del menor de 17 años y dejó a un niño de 11 años, una niña de 13 años y un adulto de 23 años con heridas graves. Los tres heridos fueron trasladados de urgencia en una ambulancia a un Centro de Salud Familiar (Cesfam) de la comuna, pero durante el trayecto, los delincuentes los persiguieron con el objetivo de impedir su atención médica.
Codina comentó sobre la situación, señalando que “no dispararon a la ambulancia, pero le hicieron seguimiento. Es una situación muy preocupante, informada por las personas que estuvieron de testigos presentes a esa hora durante la madrugada”. Novoa añadió que el fallecido tenía 17 años y que los heridos eran de 11, 13 y 23 años. Los lesionados se encuentran en el Hospital Sótero del Río y están fuera de riesgo vital.
El subcomisario también destacó que este caso se clasifica como un “homicidio con arma de fuego y triple homicidio frustrado”, y precisó que tanto el adolescente fallecido como los dos menores heridos son hermanos. Este vínculo familiar fue mencionado en un informe de Meganoticias, donde se sugirió que el crimen podría estar relacionado con un posible “ajuste de cuentas”. Según los testimonios, los atacantes amenazaron a los funcionarios del Cesfam, advirtiendo que dispararían si intentaban salvar la vida de los heridos.
Se concluyó que los delincuentes estaban dispuestos a “cobrar cuentas”, atacando incluso el centro asistencial donde se intentaba brindar ayuda a las víctimas.

